Además de la Peatonal Rivadavia, en sectores de Solano y Ezpeleta también bajaron las persianas de los locales en forma preventiva.
Fue tal el temor que, en cuestión de minutos, casi la totalidad de los comercios del Paseo Rivadavia cerraron sus puertas, incluso los bancos. El efecto "psicosis" se extendió luego hacia otros sectores del distrito, al tiempo que avanzaba la protesta policial en La Plata.
Según trascendió, los rumores circularon rápidamente por las redes sociales. Una vez instalada la versión, los propietarios no lo dudaron un segundo y suspendieron la atención al público.
En alerta
En diálogo con El Quilmeño, el presidente de la Cámara de Comercio de Quilmes -Luis Quiñones- sostuvo que "los comerciantes tienen miedo y están en alerta", aunque destacó que "no hubo ningún hecho delictivo que lamentar".
"Estuvimos en la Peatonal Rivadavia y recorrimos supermercados de la zona, pero en ningún lugar intentaron saquear. Lo que está pasando en La Plata (por la protesta policial de ayer) aumentó el temor", aseveró Quiñones y -luego- añadió:
"Vamos a seguir en alerta, espero que esto no pase a mayores".
En tanto, dirigentes políticos y sindicales de la ciudad manifestaron su repudio ante lo sucedido. Tal es el caso de los integrantes del Frente Político, Sindical, Territorial (Freposite) quilmeño, cuyos miembros hicieron público un comunicado en el que adjudicaron los rumores de saqueos a una "operatoria de intimidación pública".
"La psicosis que llevó a que algunos comerciantes del centro de Quilmes cerraran las puertas de sus negocios tiene agitadores concretos que hoy aparecieron en las redes sociales", señala el informe que lleva las firmas de Susi Paz, Elsa Benítez, Juan Carlos Sánchez, Walter Ormazábal y Pablo Insúa. "Es una operatoria de pinzas; por un lado la extorsión policial y por el otro el aprovechamiento político de sectores que buscan angustiar a la población", agrega.