Una mujer inició una campaña para exigir una atención más humanitaria de los pacientes. Asegura que si gana el juicio donará el dinero para que haya un servicio digno en el nosocomio.
Una mujer se propuso transformar el dolor en solidaridad e inició la campaña por una "Atención más digna en el Hospital Mi Pueblo" de Florencio Varela, institución a la que denunció por mala praxis tras la sorpresiva muerte de su padre, quien ingresó con una fractura de tobillo y -en menos de una semana- falleció por una infección generalizada, que la adjudicó a "descuidos profesionales".
Paola Borges es vecina de Berazategui, pero comenzó a frecuentar el distrito varelense cuando su padre, un albañil de 60 años, sufrió un accidente de trabajo y fue derivado al Mi Pueblo. Allí fue atendido por un médico que le recomendó quedarse internado para acelerar el trámite de recepción de una prótesis, la cual requería debido a la lesión en su pie izquierdo.
Paola sólo se separaba de su papá por algunas horas y en apenas siete días presenció "lo peor y más doloroso de mi vida". Pese a que rogó para que lo salven, pero sus súplicas fueron en vano. "El primer error fue que lo alojaron en una habitación en la que se encontraba un indigente enfermo de neumonía. Ese hombre finalmente se murió", detalló Borges, quien remarcó que "no se pueden mezclar en un mismo cuarto a pacientes de traumatología con los que tiene cuadros respiratorios graves". "Con el correr de los días -continuó la denunciante- mi papá empezó a desmejorar rápidamente y presentaba síntomas alarmantes. Sin embargo, los médicos apenas lo revisaban y me decían que no tenía nada, sin ningún tipo de diagnóstico". Minutos finales
Cuando ya la muerte era anunciada, al paciente le hicieron un examen de sangre que reveló una infección generalizada, la cual resultó irreversible. "El doctor que estuvo los minutos finales con mi padre me dijo que estaba cansado de ver cómo la gente se moría por desidia. El me confirmó lo que yo sospechaba, que la muerte fue producto de una mala praxis", aseveró Borges.
Ahora, seis meses después, la joven lucha para que no se repitan más casos como el de su padre y promete que si gana el juicio donará el dinero para mejoras en el hospital. "Desde adentro pude constatar que faltan médicos y la infraestructura está colapsada. Mi campaña no es sólo para alertar a los médicos sobre la necesidad de una atención más humanitaria, también es para que los gobernantes inviertan en salud", concluyó.