Los doctores Gonzalo García y Pablo de Benedetti salieron a defender el trabajo que se realiza en el Materno Infantil de Solano y consideraron que los pacientes, en medio del dolor, tienden a acusar a los médicos.
Los directores del hospital municipal Eduardo Oller, de San Francisco Solano, negaron las recientes denuncias de mala praxis realizadas por pacientes, aunque reconocieron que los médicos "se ven excedidos" por la creciente demanda y porque la infraestructura funciona "al límite".
Los doctores Gonzalo García, que ocupa el cargo de Director, y Pablo De Benedetti, que se desempeña como Director asociado, dialogaron con El Quilmeño sobre la situación que atraviesa el nosocomio Materno Infantil.
En ese contexto, salieron al cruce de las acusaciones por mala praxis, que pusieron en el ojo de la tormenta la calidad de atención que se brinda en el hospital. Uno de los casos mencionados, publicado por este medio, fue el de Mónica Morales, una mujer que sufrió una lesión uterina luego de asistir durante una semana a la Guardia, para pedir que le practiquen una cesárea debido a que sufría severos dolores. Como consecuencia, el bebé de Morales nació sufrió con una parálisis cerebral del 90 por ciento.
Al respecto, el doctor García sostuvo que "es muy fácil hablar de mala praxis cuando no se tiene conocimiento real de lo sucedido", al tiempo que señaló que la paciente sufrió "una rara lesión uterina, que suele ocurrir en mujeres que fueron sometidas a cirugías de cesárea en embarazos anteriores".
Asimismo, aseguró que "muchas veces, en medio del dolor y sufrimiento, se atina a responsabilizar a los médicos". "Los pacientes tienen derecho de judicializar lo que ellos consideren. Aquellos que tengan algún reclamo que hacer, tienen las puertas abiertas de la Dirección para hablar con nosotros", agregó el Director.
Por su parte, el doctor De Benedetti consideró que "son injustas las críticas" porque "el trabajo que se hace no es malo". "Si hubiera tantos casos de mala praxis en nuestro hospital, Quilmes no debería tener el porcentaje más bajo de mortalidad infantil de toda la Provincia (mueren 10.4 menores de un año de cada 1.000)", remarcó el director asociado.
Por último, García reiteró: "Estamos abiertos al diálogo con los pacientes. Le pedimos que se acerquen y hablen con nosotros".