En la edición 2013 de este duelo especial, que estuvo lleno de emociones, las Aguilas mostraron su mejor versión, lo dieron vuelta tras un flojo arranque y hundieron a Círculo en el fondo de la tabla del Grupo II.
Don Bosco armó una gran fiesta en la reedición del clásico quilmeño. Después de varios años sin verse las caras, los dos equipos de la región se enfrentaron por el Grupo II del torneo de la URBA y allí las Aguilas se aprovecharon de un golpeado CUQ, al imponerse 23 a 15 como visitante. Más allá del resultado, el partido fue cambiante y lleno de emociones. Es que ante una gran convocatoria de hinchas de los dos conjuntos, el dueño de casa arrancó mejor y con dos penales convertidos se puso arriba 6 a 0 cuando corrían los primeros minutos de este duelo especial.

Sin embargo, las Aguilas cambiaron la historia porque después de un flojo comienzo pudieron detener el trabajo de los fowards de Círculo y se instaló en terreno local. Así, con dos conversiones en cinco minutos de Emanuel Dutack y un try de Agustín Rao, Don Bosco pasó adelante.

Pero cuando parecía que el clásico se inclinaba a favor del visitante, CUQ reaccionó en el cierre del primer tiempo y con dos penales convertidos quedó a sólo un punto de la igualdad.

De todas formas, la ilusión de los Celestes duró poco porque en el inicio del complemento, las Aguilas volvieron a apoyar un try tras una corrida de 40 metros de Rao y estiraron la ventaja en el resultado.

A este golpe tempranero se sumó la lesión del segundo inside local, que debió salir de la cancha en camilla, dejando desconcertado al resto del equipo de Círculo.

Una luz de esperanza

Cuando transcurrían 15 minutos del segundo tiempo, el dueño de casa vio una luz de esperanza ya que convirtió un penal y quedó a sólo cinco unidades de su rival. Pero con un gran trabajo de sus fowards, Don Bosco seguía siendo el protagonista y cerca del cierre definió el clásico con otra conversión. Con la chapa 23 a 15, el duelo de la región ya tenía dueño, por lo que los últimos minutos, donde Círculo quemó las naves aunque sin resultado, estuvieron de más. Lo único que quedaba por disfrutar era la fiesta que desató la hinchada visitante cuando el árbitro pitó el final. Por el lado local, esta derrota en el clásico intensifica la crisis que atraviesa el CUQ, quien todavía no pudo ganar en este torneo y se hunde en el fondo del Grupo II.