Sin ideas y con poca movilidad en la cancha, el elenco de la región se topó con un rival concentrado, que se paró con solvencia en el terreno y no le permitió al anfitrión romper la paridad.
Así fue que, con el correr de los minutos, fue el visitante el que avanzó y dispuso de las oportunidades más claras para convertir. Por eso no extrañó que Maximiliano Badell sellara la apertura del tanteador al promediar el complemento.
Sin reacción
Argentino buscó recomponerse pero no encontró los caminos para emparejar el panorama. Intentó y hasta el Búfalo movió el banco de suplentes, con la inclusión de Jonathan Da Luz, pero no hubo caso.
El club oriundo de Ensenada, uno de los pocos invictos que le quedan al campeonato, supo cómo contrarrestar el ataque local y evitó cualquier tipo de zozobra.
Para el Mate fue un nuevo golpe que no sólo se siente en el ánimo del plantel a partir de una derrota, sino, fundamentalmente, porque se hunde en los promedios. Y si bien es cierto que el camino es largo, el flojo comienzo, con apenas una victoria en su haber y cuatro caídas, no permiten avizorar un horizonte positivo.
A tal punto este panorama complicado, que hasta el propio Szeszurak puso en duda su continuidad después del compromiso con Cambaceres, algo que se develará en las próximas horas.