Los chicos aprobaron los exámenes frente al presidente de la ATF, Eduardo Palmisano, y concluyeron un año de lujo, en el que festejaron con muchas medallas a lo largo de distintos torneos.
Aprendizaje constante. Esa es la premisa que imparte a sus alumnos Héctor Cáceres (IV Dan) en el Taekwon do School de Bernal. Con la firme intención de brindarle sus conocimientos a los chicos, el instructor es certero en sus ensayos a la hora de buscar consolidar las distintas habilidades de la especialidad en los más jóvenes. Por eso no es extraño el saldo positivo que significó el gran caudal de medallas obtenidas por la entidad a lo largo de la temporada en los diferentes campeonatos.
Pero los halagos no sólo son tangibles en metal y ante pares rivales, sino también en reconocimiento de los mayores por el crecimiento sostenido. En ese sentido, en los últimos días se desarrollaron los exámenes teórico-práctico a cargo del presidente de la Argentina Taekwon do Federación (ATF), Eduardo Palmisano -VIII Dan-, que concluyeron con aprobación para toda la plantilla de la institución que entrena en el Club Saeta. "Fue una jornada maravillosa, con un gran lucimiento de los chicos, especialmente en la parte técnica", indicó Cáceres.
Conforme por la performance expuesta por sus alumnos, el oriundo de la región se mostró satisfecho y especificó cuáles son sus labores en pos de que los jóvenes encuentren en esta disciplina una forma de vida. "La tarea está en poder brindarles la confianza y las ganas como para que este deporte sea parte de ellos en todos los órdenes y se sientan cómodos tanto física como espiritualmente", aseguró.
Pautas fundamentales El Taekwon do School crece a pasos agigantados en la región. Así es como, además de su eslabón en Bernal, tiene otro en Gerli, en el club Villa Argentina. Mientras allá son once los alumnos (diez niños y un adolescente), en el otro son 14 los estandartes (once chicos y tres adultos).
Ese panorama indica que el caudal de menores es importante. Desde ese punto, el instructor analiza las diferentes formas de enseñanza de acuerdo a la edad: "Se trabaja distinto por una cuestión de exigencia física. Se puede ensayar en conjunto, pero el adulto pide siempre un poco más".
Y sobre los chicos, indicó: "La clave está en la técnica, porque con una defensa personal, por ejemplo, un niño puede hacerle un daño muy grande a otro. Por eso, hay cosas que no deben conocer antes de tiempo. Ya van a tener su edad para llevarlas a la práctica".
A su vez, Cáceres, con su pedagogía, puso en consideración sus premisas a la hora de tratar a un chico que tiene un gran potencial: "Mientras no se crea que tiene mucha pasta para sobresalir y tiene la suficiente humildad, está todo bárbaro. Así, puede ser grande. Ahora, si el chico se cree que es el mejor, es lo peor que puede pasarle. Tiene que aprender a perder. Para ser un buen ganador tiene que saber ser un buen perdedor...".
Medallas al por mayor Logros superlativos fueron los que consiguió la Taekwon do School a lo largo de esta temporada.
Para clarificar valen las últimas dos incursiones en los certámenes: el Panamericano desarrollado en Rosario y el campeonato de Taekwon do Asociación de Escuelas (TAE), que tuvo su escenario en San Miguel. Y tanto en la versión santafesina como la bonaerense construyó halagos al por mayor la entidad que entrena en el club Saeta de Bernal.
¿Cosecha? Sustancial. En el primer compromiso, los chicos de llevaron, con seis estandartes, dos medallas de oro, seis de plata y tres de bronce. A su vez, en el itinerario escolar al cual fueron invitados, los oriundos de la región festejaron con un poker de primeros puestos; tres escoltas y otros tantos que completaron el podio.
Con esa performance, ya se mira de reojo el Sudamericano de la especialidad que se desarrollará en Brasil, en octubre, y al cual, tanto el instructor Héctor Cáceres como sus alumnos sueñan con asistir para desplegar sus habilidades.