Luego de haber marcado el gol de la victoria frente a San Lorenzo, el volante marcó que este momento significa "una revancha" para él y contó cómo vivió el tanto ante el Ciclón: "Cerré los ojos, le pegué al arco y por suerte entró ahí".
Todavía dura la alegría en Quilmes luego del importante triunfo por 3 a 2 que consiguió el lunes ante San Lorenzo. Y uno de los más felices es sin duda Arnaldo González, quien prefirió quedarse del club para pelearla y hasta el momento la jugada le salió bien. Es que ante la primera chance que le dio Vivas, el volante respondió con un golazo que significó la victoria para el Cervecero.

Consultado por el gol que marcó, el Pitu se quitó mérito y confesó: "Cerré los ojos, le pegué al arco y por suerte entro ahí". Al mismo tiempo, aseguró que el tiro de larga distancia es una de sus virtudes. "En Santamarina metí once goles y alguno de afuera del área. En Reserva también había hecho", comentó.

Asimismo, analizó el cotejo ante el Ciclón: "Sabíamos de los jugadores de ellos. Hicimos un partido inteligente y apretamos en todos los sectores", señaló, aunque admitió: "Cuando estábamos en ventaja, se notó que ellos tienen gente rápida y se nos venían de todos lados, pero supimos aguantar".

En lo personal, el mediocampista aclaró que no tiene problemas en retroceder a marcar para no alterar el funcionamiento: "Me tocó bajar porque era lo que estaba haciendo Zacaría. Puedo encargarme de la recuperación sin problemas. Mientras sea para bien del equipo no pasa nada".

En cuanto a la localía, valoró de una forma especial las tres unidades conseguidas en el Estadio Centenario. "Estoy contento porque ganamos y es importantísimo hacernos fuerte en casa. Después por ahí rescatás uno o tres puntos de visitante. Lo que necesitamos es sumar", subrayó.

Objetivos personales

El ex Santamarina había arrancado con el pie izquierdo al no presentarse a entrenar el primer día de trabajo y luego sufrir una lesión que lo marginó de las canchas por un tiempo. Sin embargo, hoy trabaja con un nutricionista y se esfuerza para seguir en la consideración del cuerpo técnico.

A sus 24 años, González precisó que eligió quedarse en el Decano por el sentido de pertenencia. "Me salieron muchas oportunidades para ir a jugar, incluso de Primera, pero decidí quedarme porque es una revancha ya que estuve dos años yéndome a préstamo. Por suerte estoy contento y tranquilo de lo que elegí", manifestó.

Y dejó en claro cuál es su objetivo personal en el campeonato: "Jugar cinco o seis partidos seguidos. Estoy tranquilo porque siempre hice las cosas bien en Quilmes y hoy estoy acá haciendo lo mismo y por ahí se ve adentro de la cancha".

En ese sentido, le agradeció la oportunidad al cuerpo técnico. "Hablábamos con el Guly y el entrenador. Me felicitaban porque estaba bien y me decían que ya me iba a tocar. Estoy contento por eso", indicó.