La modificación de las paradas de colectivos, que acercan a pacientes al Hospital Isidoro Iriarte de Quilmes, provocó la reacción por parte de los pasajeros que exigieron el inmediato restablecimiento de la ruta del transporte público. Las líneas de colectivos 580, 278 y 281, que circulaban por el frente del hospital quilmeño, han dejado de hacerlo y modificaron sus rutas tras la denuncia de algunos vecinos, encabezados por un juez residente en la zona, por los temblores y ruidos molestos que generaba el paso del vehículo público. El cambio en el recorrido de los colectivos provocó que ahora los usuarios tengan que caminar unas cuatro cuadras hasta las paradas. Además es un trayecto sobre una barranca, lo que provoca aún más trastornos a quienes padecen dificultades para movilizarse. “Es fundamental que el hospital sea accesible a todos. Es un hospital público, donde la mayoría de los pacientes son personas de bajos recursos y que viaja en colectivo. Que las paradas hayan sido trasladadas a cuatro cuadras puede ser una modificación insignificante en algunos casos, pero si los que tienen que caminarlas son personas enfermas o con problemas de movilidad, entonces con más razón deberían restablecer las rutas de los colectivos y que vuelvan a estar como estaban”, indicó un enfermero del nosocomio. Gestión ante Provincia Tras las quejas de los usuarios, la municipalidad ya restableció que la 580 (la única comunal) vuelva a pasar. Ahora gestionan ante el gobierno provincial por el resto de las líneas, la 278 y 281. El hospital está ubicado en la esquina de Allison Bell y Olavarría. Se trata de una zona residencial quilmeña, de grandes casonas y calles angostas. El paso de los colectivos y vehículos de gran porte ha generado, según los vecinos, temblores y grandes perjuicios en las antiguas construcciones, además de ruidos molestos. Trabajadores y pacientes del hospital apuntaron a residentes de la calle Belgrano como los autores de las quejas que finalmente motivaron el cambio de recorrido de los colectivos y aseguraron que entre los denunciantes se encuentra un juez que habita en el barrio.