El ataque a la salita del barrio fue tan violento que no sólo rompieron vidrios e instrumental de trabajo de los profesionales de la Salud, sino que además golpearon al enfermero, Claudio Villafañe, y el sereno. Por su parte, la funcionaria Romina Segovia manifestó que también se "robaron telefonía celular de flota" elementos con los que el personal médico se comunica con las autoridades y "los caloventores".
Al momento del ataque no había pacientes en el Centro Integrador pero la funcionaria quilmeña expuso que "estamos abocados en garantizar la seguridad del personal", para "seguir atendiendo y asistiendo" a la gente del barrio.
Según se conoció, el violento grupo llegó armado a la sala de primeros auxilios y en varias oportunidades habrían dicho que se vengarían por la muerte de un joven (hermano del cabecilla del grupo) porque responsabilizan al enfermero y al sereno del deceso.
La familia del chico fallecido es del barrio La Matera y al parecer, acusan al enfermero y al sereno de no haber solicitado "de forma urgente" el traslado al Hospital de Quilmes, cuando el joven llegó al lugar agonizando.
Gracias a la intervención de los vecinos cercanos a la Salita que reaccionaron y salieron en defensa del personal del Centro Asistencial, se pudo evitar que lastimaran aún más a los dos heridos.
Si bien existe el temor vecinal de que la salita sea cerrada definitivamente, desde Prensa del Municipio se enfatizó que "se volverá a abrir pero necesita tener las medidas de seguridad para que se pueda trabajar allí", razón por la que aún no volvió a funcionar desde el ataque.
Por otra parte, la funcionaria de Atención Primaria manifestó que "la policía logró identificar a los atacantes y los detuvo", pero se supo que "la justicia los dejó en libertad en las últimas horas", sin conocerse mayores detalles.