Diego Lemme, hijo y mano derecha del presidente José Lemme, charló con Cristian Bragarnik. En Varela se percibe que el duelo con Rafaela puede ser decisivo para el entrenador.
Fue una mañana distinta para Defensa y Justicia. Ultimo y atravesando uno de los peores momentos del certamen, la paciencia de los directivos y el crédito de Darío Franco es cada vez menor. Por eso, ayer Diego Lemme (hijo y mano derecha del presidente José Lemme) junto al empresario Cristian Bragarnick (representante del técnico) mantuvieron una extensa charla en una de las canchas del predio de Bosques. Aunque nadie se anima a confirmarlo, la continuidad del entrenador dependerá de lo que ocurra el viernes a las 19.10 en el Norberto Tomaghello, cuando reciba a Atlético Rafaela.
Los resultados negativos ponen en la lupa a un cabeza de grupo que no le encuentra la vuelta. Pese a haber ensayado distintas variantes y alternado esquemas, los tanteadores le dan la espalda a un Halcón que está en el fondo de la tabla de posiciones junto a Quilmes y sólo ha sumado 12 unidades.
Por eso el duelo ante la Crema, justamente el rival que lo eliminó de la Copa Argentina hace poco menos de un mes, toma una gran trascendencia, algo que comenzó a notarse con los trabajos, donde se hizo una actividad táctica en la que Franco dispuso del ingreso de Damián Martínez en lugar del lesionado Luciano Vella. Igualmente, no se descarta que hoy, cuando hagan fútbol formal, meta mano en el once inicial.
La formación inicial en la mañana de Bosques fue con Fernando Pellegrino; Martínez, Juan Tejera, Carlos Matheu y Marcelo Benítez; Diego Villar, Nery Leyes y Washington Camacho; Ciro Rius, Brian Fernández y Mariano Barbieri.
Los que continúan haciéndolo de manera diferenciada, recuperándose de sus respectivas dolencias, son Emir Faccioli y el paraguayo Julio Rodríguez. El técnico espera poder contar con ellos a la brevedad.