A partir de una denuncia presentada por la diputada nacional del ARI, Elisa Carrió, el Juzgado Federal de Lomas de Zamora, a cargo de Alberto Santamarina, investiga la posible vinculación del ex intendente de Quilmes Sergio Villordo con una red de lavado de dinero a través de la que se le adjudica la propiedad de 77 inmuebles, 17 sociedades y automotores.
Si bien la denuncia fue presentada hace más de un año, el departamento jurídico contable de la Policía Federal elaboró un informe que respalda la presentación. En este sentido, la doctora Mónica Frade, que acompaña a Carrió en la denuncia como patrocinantes en Provincia, remarcó: “La historia de Villordo es lo que nos guió.
De acuerdo a su situación patrimonial, desde que ingresó a la intendencia hasta que terminó su gestión presenta una fluctuación patrimonial llamativa. Plateamos las dudas por la legitimidad del patrimonio. El informe convalida todas las denominaciones societarias posiblemente vinculadas a él”.
De esta primera instancia, se desprende que hay un mínimo de 77 propiedades, 17 sociedades y varios vehículos que se encuentran en la órbita del ex intendente, ya sea a su nombre, a nombre de un familiar o a través de empresas y uniones transitorias de las que él participa.
“No nos quedamos sólo en la denuncia, sino que realizamos un seguimiento activo y aportamos pruebas para respaldar lo que decimos”, aseguró la letrada.
Pero no sólo Villordo está apuntado por Carrió y Frade. En el mismo sentido, fueron señalados el intendentes Florencio Varela, Julio Pereyra, el ex intendente de Quilmes Francisco Gutiérrez y su secretario de Medio Ambiente, Manuel Olivarez.
“A Pereyra lo denunciamos hace mucho por defraudación, evasión y enriquecimiento ilícito, tanto por la obra pública como por los planes de vivienda. También hay una investigación sobre Gutiérrez y Olivares, que ingresó a la función pública sin un peso y a los meses tenía una camioneta que jamás podría haber pagado”, detalló Frade.
Además, la letrada profundiza la investigación por los supuestos vínculos entre el ex intendente y jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, y el empresario tabacalero Carlos Tomeo. “Para nosotros, Tomeo es un agente lavador. Tiene un inusual patrimonio. Su actuación se da tanto a través de los timbrados de cigarrillos como a través del contrabando desde Ushuaia”, confió.