Quilmes la pasó pésimo en Córdoba, dejó atrás una racha de siete partidos invicto, pero como la batalla del Cervecero es partido a partido y cada punto es vital en su lucha por la permanencia, esta recaída se sintió mucho en el promedio. Y en el Sur hay preocupación: "No esperábamos jugarlo así, pero es un equipo que sale bien de contra y casi siempre, desde le inicio, nos agarró mal parados. Estuvimos siempre dormidos y lentos de la cabeza", reflexionó el técnico.
A su vez, De Felippe consideró que es momento que hacer una evaluación para cambiar las cosas: "Debemos realizar la autocrítica y pensar positivamente para el próximo partido. Hay muchas cosas que hicimos mal y el responsable de esto soy yo. Lo jugadores hicieron lo que yo les pedí y listo. Jugamos muy mal, nos podríamos haber comido cinco goles", comentó en declaraciones a Radio FMQ.
Nada para valorar
Luego, el entrenador de Quilmes aseguró que no rescató nada del rendimiento del equipo: "Siempre dejan cosas, buenas y malas, pero esta vez dejó todas malas. No hay nada para valorar, ni en lo individual ni en lo colectivo", señaló con una mirada firme y le apuntó al futuro: "Ahora se debe levantar la cabeza y apuntarle al partido con Estudiantes, que va a ser muy importante". En este sentido, De Felippe explicó que en la pelea por mantener la categoría, el Cervecero no deberá tener estos tropiezos: "No podemos volver a tener este tipo de partidos. Creo que por cómo trabajamos, todos nos conocemos, todos tenemos argumentos y mostramos los argumentos del rival, dónde hay virtudes y dónde hay defectos. Pero cuando las cosas no salen, es complicado", apuntó.