Una orden judicial permite que funcione un bar ubicado en Garibaldi al 200 que había sido inhabilitado por la municipalidad después de varias denuncias
Tras la denuncia de un joven salvajemente golpeado por patovicas del bar Mal de Amores, el secretario de Gobierno de Quilmes, Raúl Oviedo, remarcó que el lugar no contaba con el aval del Municipio para funcionar, debido a las constantes denuncias de violencia dentro y fuera; a la vez que responsabilizó a la Justicia por permitir que el local nocturno pueda abrir sus puertas pese a las clausuras impartidas por la Comuna.

"En primer lugar aclarar que el municipio denegó la habilitación a este lugar, no por cuestiones caprichosas, sino por los antecedentes que tiene este emprendimiento nocturno, que tiene un alto porcentaje de incidentes de inseguridad pública que se generan en ese lugar por las características del boliche, por la falta de responsabilidad social empresaria que han tenido estos propietarios o gerenciadores del lugar", aseveró el funcionario.

Antecedentes

Al mismo tiempo, subrayó que "en función de las más de 27 denuncias policiales de hechos ocurridos en ese lugar, además de las grescas que tenemos que se desarrollaron desde adentro para afuera de ese lugar, más los antecedentes del manejo de esta gente, como la falta de respeto absoluta a autoridades municipales, que con total impunidad, falsearon todas las clausuras que se le han hecho en términos administrativos, es que dejamos bien en claro que este lugar está funcionando, por un fallo del Juzgados en lo Contencioso y Administrativo Nº 1, que encabeza el Dr. Guarnieri".

De esta manera, Oviedo intentó deslindar responsabilidades por el brutal hecho de violencia, que terminó con un joven internado tras una batalla campal, que se trasladó del interior del bar a la calle.i