A toda hora, los conductores deben tener cuidado cuando se detienen en los semáforos ubicados en alguna de las salidas, o estar atentos a que no haya piedras de gran tamaño que los obligan a parar.
En lo que parece ser "tierra de nadie", aumentó la preocupación de los vecinos lindantes y de los conductores de rodados que circulan por allí, en la zona del Acceso Sudeste, donde limitan las localidades de Don Bosco, Bernal y Wilde, debido a la proliferación de delitos.
Esos hechos delictivos ocurren a cualquier hora del día, sea en horario matutino como vespertino, no sólo a la noche cuando sería más propicio el momento para cometer los robos o asaltos en perjuicio de los automovilistas.
Se conoció que el conductor de una Peugeot Partner fue sorprendido cuando circulaba con su vehículo intentando subir al Acceso con sentido hacia Avellaneda, donde fue interceptado y robado, tras ser amenazado a punta de pistola por desconocidos antes del semáforo existente en Pilcomayo.
Robos similares se dan en las cercanías del semáforo situado en la bajada de Bermejo. Esos robos se dan en el tramo que va desde el acceso de Las Flores, en Wilde, y la culminación en la avenida Calchaquí. Generalmente, los hechos ilícitos se producen cuando, ante la interrupción de paso por la luz roja, se genera una fila de vehículos y allí los malvivientes cometen los mismos, sorprendiendo a los incautos automovilistas.
También es notoria la preocupación de los automovilistas que se desplazan por el Triángulo de Bernal, ya sea para tomar la avenida Dardo Rocha o Calchaquí en dirección hacia Quilmes Oeste o con destino hacia la Capital. Las quejas de los habituales conductores se centran en la escasa vigilancia que hay en ese sector de la periferia quilmeña, ya que el Acceso Sudeste linda con los barrios Villa Azul, en Wilde, y la densamente poblada Villa Itatí de Don Bosco-Bernal.
Los automovilistas expresaron que quienes perpetran esos robos generalmente se internan en dichas villas. "Ya no se puede circular por esta zona, porque te roban a la mañana, a la tarde o la noche apenas te descuidás, amenazándote con armas de fuego", graficó Mario, conductor de un auto Renault 9.
Otro conductor, de una camioneta Duster, puntualizó que en algunas ocasiones los vándalos y delincuentes "colocan grandes piedras en el tramo del acceso desde la avenida San Martín, para obstruir la circulación. Eso te obliga a parar y cuando te detenés, te afanan", expresó Valentín, de 35 años. "Generalmente son pibitos, menores de edad, que cuando los agarran, salen enseguida", acotó.
Ambos automovilistas coincidieron en reclamar que debe implementarse en ese lugar una mayor y permanente vigilancia policial como modo preventivo para evitar los posibles hechos delictivos que se pueden llegar a perpetrar.