Como en la propiedad se encontraban sus familiares, los justicieros comenzaron a exigirles que se retiren porque iban a incendiar el lugar, hecho que se concretó minutos más tarde y por el que tuvieron que intervenir tres dotaciones de bomberos voluntarios. Por el humo que ocasionaron las llamas, dos personas resultaron intoxicadas por inhalación de monóxido de carbono.
Testigos afirmaron que los desmanes fueron realizados ante la presencia de efectivos policiales que llegaron a la zona en tres patrulleros y no intervinieron para nada. Además, durante los disturbios un menor agredió a un vecino y lo amenazó, lo que produjo un enfrentamiento paralelo entre habitantes de la zona que, finalmente, no pasó a mayores.