El Cervecero siempre corrió de atrás en el marcador, pero el gol de penal de Boghossian y la expulsión de Barsottini, lo puso a tiro, aunque careció de claridad para empatarlo.
Tres desatenciones defensivas le costaron el partido a Quilmes, que en un duelo parejo y con muchas situaciones, cayó ayer 3 a 2 con Gimnasia de La Plata en el Bosque.
El elenco de Blas Giunta se durmió en el arranque de cada tiempo y pese a correr siempre desde atrás en el resultado, estuvo cerca de empatarlo, a partir de la expulsión de Barsottini.
Con el pie torcido entró el Decano porque en su segunda chance clara, el Lobo se puso arriba en el marcador. Fue a los cuatro minutos cuando la defensa visitante no pudo despejar la pelota en la salida de un corner y un centro desde la derecha encontró sólo a Pereyra, quien definió de taco con el arco casi vacío.
Siempre más peligroso, el dueño de casa volvió a avisar a los 16 a través de un fuerte disparo de Mussi, que obligó a una gran reacción de Peratta. Sin embargo, a los 18, cuando parecía que Gimnasia estaba más cerca del segundo, Zacaría sorprendió con un ajustado tiro desde afuera y ayudado por la floja reacción de Monetti le dio la igualdad a Quilmes.
Ese gol parecía haber despertado al Cervecero, que se instaló en campo contrario. Pero otra vez, el visitante pagó caro sus desatenciones defensivas porque a los 36 Pouso ganó en el área y si bien Peratta pudo rechazar su cabezazo, en el rebote apareció Pereyra, quien con un duro disparo volvió a poner arriba al Tripero.
Otra Como le había ocurrido en el primer tiempo, Quilmes salió dormido y Gimnasia fue letal. En este caso, apenas dos minutos del complemento habían transcurrido cuando Correa le ganó a todos en el área y con un buen cabezazo le dio el tercero al elenco platense.
Luego de este golpe tempranero, Giunta se arriesgó con los ingresos de Boghossian y Telechea, cambios que le dieron rédito. Es que a los 24, el uruguayo tuvo el gol en sus pies pero Barsottini se tiró al piso y tocó la pelota con la palo, lo que generó un penal para el Cervecero y la expulsión para el defensor. El delantero, que todavía no había marcado en el Sur, se hizo cargo del penal y con un fuerte disparo puso a su equipo a tiro del empate.
Con un jugador más y veinte minutos por jugar, el Decano quemó las naves, con el ingreso de Benítez por Bontempo, y aunque le faltó claridad en los últimos metros, casi lo empata en el final en un intento de Telechea. Fue 3 a 2 para el Lobo y para colmo, en la última, Boghossian vio la roja y no podrá estar ante River.