Sus integrantes se apoderaron de los barrios La Odisea y El Emporio del Tanque, donde han llegado a quemar una casa tras un asalto. Vecinos que se atrevieron a denunciarlos recibieron amenazas mafiosas.
Vecinos de los barrios La Odisea y El Emporio del Tanque sufren el asedio de la denominada Banda de la Picana, cuyos integrantes implantaron el pánico en la zona a través de violentos delitos que implican desde robos y torturas con electricidad, hasta amenazas mafiosas a quienes se atreven a denunciarlos.

Ambos vecindarios de Quilmes Oeste son "controlados" por este grupo delictivo, liderado por dos hermanos que cuentan entre sus filas con un plantel de entre 15 y 30 delincuentes que responden a sus órdenes.

Vecinos se comunicaron con este medio e informaron la situación que los mantiene aterrorizados. De acuerdo a la descripción de una vecina -cuya identidad fue resguardada por cuestiones de seguridad- estos sujetos "asaltaron a un hombre en la parada de colectivo y lo picanearon, a tal punto que casi lo matan de un infarto".

"A ese mismo señor, un trabajador de la construcción, le balearon la casa por hacer la denuncia. También atacaron su propiedad con piedras y botellas", aseguró la mujer, que reside en La Odisea.

Según explicaron, los miembros de la temida pandilla "nacieron y crecieron en la zona, pero cayeron en la droga y ahora desconocen hasta sus propios amigos".

"Quieren controlar los barrios a través del miedo y por eso le pegan a todo el mundo. Pero la situación ya se les fue de las manos, es muy grave lo que están haciendo", remarcó la mujer.

Quemaron una casa

En El Emporio del Tanque, la Banda de la Picana protagonizó un golpe comando en una humilde vivienda, a cuyo dueño golpearon hasta el cansancio. "No les alcanzó con robar lo poco que tenían, además quemaron la casa", manifestó la vecina de identidad protegida en diálogo con El Quilmeño.

Por este hecho -que se registró hace poco más de un mes- fue radicada una denuncia en la Comisaría 5ta. de La Cañada que aún no llegó a la fiscalía quilmeña abocada a este tipo de delitos. Quienes sufren el accionar de estos delincuentes consideraron fundamental la intervención de la Justicia para frenar la situación de violencia, al tiempo que pidieron que efectivos de Gendarmería Nacional vigilen ambas barriadas. Mientras tanto, los vecinos de bien continuarán en manos de sujetos altamente peligrosos. "Están amenazando con quemar las casas de la gente que se cansó de los robos y los ha enfrentado", sentenció la vecina.