Con gol de Jonathan Maciel en el final, el elenco que conduce Marcelo Philipp se quedó con los tres puntos al cerrar la media hora que le restaba al cotejo. Se fueron expulsados cuatro futbolistas.
La alegría total es de Berazategui. El Naranja se quedó con el clásico ante Argentino de Quilmes al vencerlo por la mínima diferencia al concluir ayer la media hora que le restaba al compromiso que se empezó a desarrollar hace un mes y que frenó a partir de la ausencia de la ambulancia, en el marco de un trámite accidentado.
Ayer, la historia no marcó dificultades con lesiones como en aquella ocasión en la cancha de El Porvenir, en Gerli. Pero sí, en esta oportunidad en el Estadio de los Inmigrantes, en Dock Sud, la agresividad estuvo a la orden del día. Y en consonancia, la tarjeta roja del árbitro Rodrigo Sabini.
Al campo de juego el Mate salió con un hombre menos, pues había sido expulsado Aníbal Leguizamón. A él se agregó Gastón Gauna, su compañero de elenco, ya cerca del cierre del cotejo en la reanudación, y previamente Sebastián Arias y Matías Maidana, uno por bando, que se pelearon y el juez optó por retirar de forma anticipada a los vestuarios.
Todo ese embrollo decantó en el halago del conjunto que conduce Marcelo Philipp, que aprovechó su ventaja numérica y poco antes de la conclusión rompió la red de la mano de Jonathan Maciel.
Paridad absoluta
Antes de ese grito, todo era parejo. Ningún combinado se posicionaba en territorio rival con solvencia y por eso el cero era el tanteador que mejor cuajaba.
Sin embargo, el que hizo las veces de anfitrión no cejó en su búsqueda y se quedó con el premio de los tres puntos. De esa manera, Bera alcanzó los 46 puntos, a tres de distancia de Luján, por el momento el último club en ubicarse en el Reducido rumbo a un ascenso hacia la Primera B Metropolitana.
En espejo, Argentino continúa en picada. Sumó su tercera derrota en fila con Gabriel Manzini en el banco de suplentes y se estancó en 43 unidades, cada vez a mayor distancia de la vanguardia de la tabla de posiciones.