En la investigación están imputados el propietario de una vivienda ubicada en Ezpeleta y su hijo, que Bogado alquiló para vivir con su hija Ludmila de 11 años, que, se presume, era abusada sexualmente, cada vez que ella se ausentaba.
En diálogo con El Quilmeño, la mamá de la niña, comentó dolida que "ya pasó casi un año y los acusados siguen caminando como si nada hubiera pasado, parece que no tienen miedo de ir presos".
Según la mujer, ambos procesos llevan una suerte dispar, pero ambos avanzan de una manera muy lenta, lo que la hace sospechar de que su paciencia va a tener que estirarse por mucho tiempo más.
En lo que corresponde al menor, Bogado remarcó que en los primeros días de diciembre se dispuso la elevación de la causa a juicio oral. Al respecto, manifestó su deseo de que "por ahí tengamos suerte y el adolescente sea condenado". Agregó que "tengo que destacar que acá intervienen la Defensoría 2 y el Juzgado 2", agregó. Como si fuera poco, "siempre se negó a declarar, es más, tampoco se presentaba y tenía que buscarlo la fuerza pública".
"La verdad es que no conocemos las razones de esta demora, desde allí nos dijeron una serie de incoherencias que no vienen al caso", precisó.
Con respecto a este tema, Yohana Carolina Bogado apuntó que hubo otras irregularidades como la negativa a someterse a las pericias. "En una oportunidad había dicho que estaba en Corrientes por un tema de salud de un familiar", dio a conocer.Yohana Carolina Bogado reveló cómo el hombre de 50 años y su hijo de 17 años atacaban sexualmente a Ludmila, de 11 años. "Nosotras estábamos alquilando una casa en Ezpeleta donde vivía una familia aparentemente bien constituida, de la cual mi hija y yo nos hicimos amigos", recordó.
"Prácticamente mi hija lo consideraba como un abuelo, pero este tipo se encargaba de abusarla sexualmente junto con su hijo", subrayó.
En simultáneo, la madre de la víctima precisó que los sujetos aprovechaban el lapso de entre las 9 y 12, cuando ella se iba a trabajar y antes que Ludmila ingresara a la escuela. "Era tan violenta la situación que las pericias arrojaron que a mi hija la violaron en diversas ocasiones", detalló.
Para que la Justicia comenzara a actuar, familiares y amigos de Yohana realizaron varias marchas ante los tribunales quilmeños. Ahora Yohana espera que la Justicia castigue a quienes violaron a su hija, y que en los juicios que están pendientes, sean condenados a prisión