Luego de una semana de suspensión de clases debido a las fuertes emanaciones tóxicas que serían de la vivienda lindante, alumnos y docentes de la Escuela para hipoacúsicos Nº 505 de Quilmes pudieron volver a las aulas, aunque esperan que en el corto plazo sean trasladados definitivamente del lugar. El establecimiento educativo se encuentra ubicado en Tucumán y Vicente López, en Quilmes Oeste pero las autoridades están a la espera del nuevo edificio que se construiría en Bernal, y con el cual resolvería esta situación y otras que dificultan el normal desarrollo de las actividades. “Esto puede ser un alerta para marcar la necesidad del traslado, porque los problemas se repiten permanentemente”, explicó uno de los directivos de la escuela. En este marco, indicó que “tenemos asignado el terreno en Montevideo y Belgrano, Bernal y el plano hecho. Somos la única escuela de estas características en la región y nuestro edificio está colapsado hace rato, con problemas en los baños, el sistema eléctrico, entre otros”. Vale señalar que a la escuela concurren más de 190 alumnos de Quilmes y toda la zona sur, y cuenta con un equipo de 60 docentes. Con respecto a las emanaciones tóxicas, personal de la Dirección de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas de la Secretaría de Seguridad provincial debió asistir al lugar para realizar inspecciones. La directora de la escuela explicó que en el edificio “se sentían fuertes olores a gas por lo que tuvimos que evacuar la escuela. Ante la persistencia de esto decidimos suspender las clases porque no podíamos tener a los chicos en esas condiciones” y aclaró que “llamamos a las autoridades de Medio Ambiente, de AySA y del Consejo Escolar tratando de encontrar una respuesta, quienes constataron la presencia de los olores”. “Por suerte por el momento los olores desaparecieron y desde la Dirección Provincial de Infraestructura firmaron una habilitación diciendo que el edificio puede funcionar”, sostuvo. En tanto, los inspectores indicaron que “existe la posibilidad de que un vecino que trabaja con garrafas esté volcando líquidos y de ahí provenga el olor, por eso se dio intervención a Medio Ambiente que vino con la Policía Ecológica, para ver cómo se manipulan las garrafas y si esto afecta a la salud de los chicos”. Por su parte, Jorge Meijide del área de Medio Ambiente de la Municipalidad de Quilmes aseguró que “desde el día 17 estamos viniendo a la escuela, pero la ausencia del morador de la vivienda impide constatar si existen los vuelcos”, al referirse a la posibilidad de que los olores provengan de la manipulación de elementos tóxicos en la casa. En declaraciones a la prensa, los directivos manifestaron que “luego de una inspección técnica realizada por un arquitecto enviado por el Consejo Escolar de Quilmes, se llegó a la conclusión de que están dadas las condiciones para trabajar con normalidad en el edificio”.