El entrenador del Cervecero señaló las fallas de su equipo para atacar, pues, según su visión, "tuvo mucha posesión de pelota". "No era para quedarnos con las manos vacías", remarcó la cabeza del grupo
"La verdad es que no era un partido para que nos quedáramos con las manos vacías".
Así de contundente y sincero fue el entrenador de Quilmes, Nelson Vivas, quien se mostró fastidioso por la derrota de su equipo, por la mínima diferencia, a manos de Colón, en Santa Fe.
El técnico valoró la actuación del Cervecero pese a la caída frente a un Sabalero que encontró la ventaja producto de un penal que, según los protagonistas del Decano, no fue tal, en el final del compromiso, cuando el árbitro Pablo Díaz cobró una supuesta infracción del arquero Sebastián Peratta a Luciano Leguizamón.
Aun así, más allá de esa circunstancia, la cabeza del grupo optó por referirse al planteo futbolístico, y en ese sentido ponderó "la posesión de la pelota" del elenco de la región. "Me pareció que Quilmes tuvo mucho el balón a lo largo de los noventa minutos", indicó. Y agregó: "Esa cuestión es para tener en cuenta porque muestra el juego del equipo".
Sin embargo, Vivas también puso en consideración las complicaciones de un Quilmes que no se mostró punzante a la hora de atacar pese a tener en el campo a, por ejemplo, Joaquín Boghossian, Fernando Telechea y Miguel Caneo, desde el arranque. "Desde el círculo central hacia adelante, las situaciones que generamos son pocas. Hasta ahí se llega bien, pero de ahí para arriba me parece que es un punto para mejorar", aseguró.
Hacia adelante Pero la premisa tanto del entrenador como de los futbolistas es mirar hacia adelante, dejando atrás la derrota en Santa Fe, como había ocurrido con el debut con traspié frente a Rosario Central, en Arroyito. "Al equipo se lo ve sólido, pero hace falta generar más situaciones de gol. Así vamos a salir a flote", remarcó Vivas.