La Cámara Nacional Electoral, encargada de llevar adelante los comicios presidenciales del 27 de octubre del año próximo, lanzó una batería de medidas para “contrarrestar” la “desinformación” ante la preocupación por la creciente ola mundial de tácticas de manipulación a través de las Fake News (noticias falsas).
Las Fake News preocupan cada vez más a los gobiernos y a los sectores de poder pero, por encima de todo, a los organismos que controlan las elecciones que, en el caso de la Argentina, es una tarea a cargo de la Cámara Nacional Electoral (CNE).
El secretario de Actuación Judicial de la CNE, Hernán Gonçalves Figueiredo, afirmó que “al verificarse un crecimiento exponencial en la publicidad electoral en redes digitales”, la Cámara dictó una serie de medidas para atenuar “los efectos negativos” de la incidencia que puede tener la difusión de noticias faltas durante una campaña electoral.
Y puso como ejemplo el proceso electoral de Brasil, donde a Flavio Bolsonaro, hijo del candidato presidencial Jair Bolsonaro, le bloquearon su cuenta de whatsapp por sospechas de difundir spam y Fake News.
Gonçalves Figueiredo explicó que la Cámara “ya hace varios procesos electorales que viene trabajando en redes sociales e internet, a través del cuerpo de auditores-contadores, en el control del financiamiento de las campañas”.
En ese marco, puntualizó que en 2011 empezaron a hacer lo que se “llama monitoreo con la finalidad de detectar gastos, para después confrontar con las cuentas de partidos políticos y ver si lo que se detectaba como publicidad en las redes coincidía con lo declarado”.
Esa fue la forma en que se empezó verificar un crecimiento en la publicidad en redes sociales en detrimento de otras formas más tradicionales -en décadas pasadas- de difundir campañas.
“Seguimos haciendo los monitoreos en las sucesivas elecciones del 2013, 2015 y 2017, y el primer dato que llamó la atención fue el crecimiento exponencial que iba teniendo la inversión en publicidad en redes e internet respecto de otros rubros más tradicionales, como vía pública, por ejemplo”, explicó el funcionario.
En ese aspecto, graficó que en 2011 la inversión en campaña era del “4,7 por ciento, mientras que en 2017 ese rubro llegó al 31 por ciento, a la vez que fueron bajando los otros” y enfatizó que “la mayor inversión electoral pasa ahora, no solo en Argentina sino en casi todas las democracias, por estas nuevas plataformas” digitales.