La coronación de Máxima como reina de Holanda tuvo una gran repercución en Argentina, siendo el epicentro la fiesta que se realizó en el Hipódromo de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires.
A pesar de la diferencia horaria, los argentinos relacionados con Holanda y familiares y amigos vistieron de naranja el hipódromo, con 600 invitados.
Vestido para una gran fiesta y cumpliendo con el protocolo real, el consejero económico de la Embajada de Holanda en el país, Joris Jurrens, sostuvo que "Argentina tiene un lugar especial en los corazones de los reyes".
"Es muy importante para nosotros", concluyó el holandés Joris, quien -en declaraciones a C5N- aclaró que la religión oficial de la monarquía de los Países Bajos es la protestante.