El Rey Bansah de Hohoe, una tribu del sur de Ghana que cuenta con 200 mil habitantes, dirige a sus súbditos vía Skype desde su humilde vivienda de la ciudad alemana de Ludwigshafen.
El monarca, de 66 años, llegó al país teutón en un viaje de estudios y decidió quedarse indefinidamente.
Bansah fue elegido rey en 1987 tras la muerte de su abuelo y por encima de su padre y su hermano mayor, simplemente porque ambos eran zurdos, un "defecto" que la cultura de Hohoe considera impuro y como sinónimo de deshonestidad.
Pero el flamante soberano decidió no volver a su ciudad natal y prefirió continuar con su sencilla vida junto a su esposa alemana Gabriele, y mantener su trabajo en una tienda de reparación de automóviles.