Esa noche, River tenía que sostener el 2-1 que había conseguido en Cali. Y lo hizo: con gol del "Bufalo" Funes, ganó 1-0 y consiguió su primera Copa Libertadores. Los hinchas llenaron la cancha: la explotaron. Fue la vez que más fanáticos hubo en una cancha argentina.
Había dos antecedentes también imponentes. Una, fácil: la final del Mundial '78, entre Argentina y Holanda, contó con 78.000 personas. La otra es menos conocida. Fue en la sexta fecha del torneo de Primera B, en 1982. Ese día, en el Monumental, Tigre hizo de local ante San Lorenzo. Se juntaron más de 74.000 fanáticos.