Sin embargo, la mayor parte de la vitamina D que el cuerpo absorbe, entre el 80 y 90 por ciento, proviene de la exposición a la luz solar. El cuerpo produce la vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. Solo son necesarias dos o tres veces por semana, y 15 minutos son suficientes.
Es decir, que solo caminando por la calle, ya cubriríamos la necesidad. La grasa corporal guarda la vitamina D para los períodos sin sol.
Es posible que quienes no viven en lugares soleados no produzcan suficiente vitamina D. De ahí a entender que la piel expuesta a la luz solar en espacios cerrados a través de una ventana no producirá la tan preciada vitamina.
Por otro lado es bueno asumir que tanto durante los días nublados, atravesar la sombra cotidianamente y por supuesto, tener la piel oscura, disminuyen la cantidad de vitamina D que la piel produce.
Cantidad Diaria Recomendada expresada en microgramos:0-6 meses 10 mcg
6-12 meses 10 mcg
1-3 años 15 mcg
4-8 años 15 mcg
9-13 años 15 mcg
14-18 años 15 mcg
19-50 años 15 mcg
51-70 años 15 mcg
Más de 71 años 20 mcg
Embarazadas 15 mcg
La deficiencia de vitamina D puede resultar del consumo de una dieta que no sea equilibrada, o de una inexistente exposición solar; también, por supuesto, por desórdenes que limiten su absorción. La deficiencia de la vitamina D ocasiona disminución de la mineralización ósea, lo que puede llevar a enfermedades en los huesos.
Investigaciones epidemiológicas demostraron que índices de incidencia y de mortalidad por algunos cánceres eran más bajos en los individuos que viven en las latitudes del sur, en donde los grados de exposición a la luz solar son relativamente altos, que en quienes viven en las latitudes del norte. Ya que la exposición a los rayos ultravioleta de la luz solar conduce a la producción de vitamina D, hecho que llevó a los investigadores a desplegar dicha hipótesis. Sin embargo, se necesita un relevamiento mayor para especificar tal conclusión.
Las pruebas experimentales han sugerido también que hay una posible asociación entre la vitamina D y el riesgo de cáncer. En estudios de células y de tumores cancerosos en ratones, se ha encontrado que la vitamina D tiene varias actividades que podrían hacer más lento o impedir la formación de cáncer.
En otro sentido puede producirse un aumento en los niveles de calcio en la sangre y la consecuencia son diversos síntomas como náuseas, vómitos, confusión, pérdida de apetito, pérdida de peso, constipación, debilidad, depresión, dolores articulares y musculares.