Una curiosa boda tuvo lugar en Tokio. Un centenar de personas asistieron a la ceremonia por la que pagaron U$S 81, después de la cual Frois y Roborin se dieron el beso de recién casados. El evento fue oficiado por Pepper, el primer robot con sentimientos, y fue organizado por Maywa Denki, la compañía japonesa que fabricó al novio.
Se trata de Frois, un ortopédico robot de diseño retro, y Yukirin, un robot de aspecto humano inspirado en la popular cantante pop japonesa Yuki Kashiwagi. Aunque, por motivos de copyright, durante la ceremonia Yukirin fue rebautizada con el nombre de Roborin. Es lo que tiene ser un robot, que tan pronto te casan como te cambian el nombre. La novia acudió del brazo de su padrino, como manda la tradición. Los padrinos leyeron los votos matrimoniales en representación de los robots. El casamiento fue oficiado por el popular Pepper, el primer robot con sentimientos.
La primera tanda de 1.000 unidades del androide, capaz de comunicarse con personas e interpretar sus emociones, fue todo un éxito en Japón.