Un anciano reflexionó entonces: "Si obtengo la cosecha excepcional prometida y la nueva semilla resulta exitosa, tendré el temor de "nazar lagna". Será terrible". En lenguaje urdu "nazar lagna" significa "mirada", pero en sentido maléfico, por eso Granjo advierte sobre este término.
Las evidencias acerca de la existencia del "mal de ojo", impulsó a algunos a proponer ciertos
remedios contra el maleficio.Dice Granjo que la cuestión es que el "mal de ojo" es resultado de la envidia y puede evitarse. El envidioso hace al otro responsable de su desgracia y la agresión aparece como un ingrediente normal, pues este individuo sufre por el bienestar o la dicha de vivir del otro. Lo cierto es que en todas las etapas de la humanidad, la envidia ocupó un lugar destacado y siempre trató de ocultarse
como algo vergonzante.
La presencia de este sentimiento de los demás hacia nosotros y a la inversa se advierte en repetidas ocasiones.
¿Por qué cuando iniciamos un proyecto determinado, por ejemplo, lo mantenemos en secreto hasta que se concreta? Es el miedo a la envidia.
Este temor no tiene nada de absurdo. Mediante sugestión telepática una persona puede conseguir que muchas cosas le salgan mal a otra y todo sucede al revés de cómo hubiera deseado. Así, el
que "recibió el mal" quedará convertido en un títere sin saberlo conscientemente, a las órdenes de los mensajes que, le envíe el otro sujeto. Por eso Granjo dice que hay fórmulas sencillas para evitar ser afectado por los malos pensamientos.
Hay que adelantarse y ganarle de mano a quien intenta perjudicarlo. Telepáticamente usted puede influir en la acción de quien tenga sentimientos negativos hacia su persona. Las técnicas son simples, pero es importante respetar todas las indicaciones. Hay que seguir estos pasos.
Acuéstese en una superficie lisa y dura. Afloje todos los músculos de su cuerpo y consiga un profundo relax, llamando al gnomo Granjo.
Con los párpados cerrados, imagine que aquella persona sobre la que necesita influir está cerca de usted. Amplíe la imagen hasta que sólo se vean sus ojos.
Mírelos con firmeza. No tema enfrentarlos.
En su fantasía, hable con la imagen. Sea severo y ponga los límites necesarios. No permita que lo invadan.
Repita este procedimiento varias veces durante el día. Este método obtiene mayor éxito si se realiza al despertar y antes de dormirse. Durante el sueño, el deseo continúa presente y se hace mucho más intenso. Paralelamente, la comunicación telepática alcanza su mayor fluidez.
Granjo dice, entonces, ya no temer más y a ganar y a ser felices, hoy da los números 51 el 08, el 16 y de yapa el 659.