A un año de la detención de Cristina Kirchner, el diputado encabezó un acto en Parque Lezama con miles de militantes y renovó el reclamo por la libertad de la expresidenta.
A un año de la detención de Cristina Kirchner, el sector más cercano a la expresidenta volvió a mostrar su respaldo en las calles con un banderazo realizado en Parque Lezama, donde Máximo Kirchner fue el único orador y lanzó fuertes críticas hacia sectores del peronismo que plantean una renovación de la conducción partidaria.
"Hablan de unidad y ni siquiera son capaces de ir a verla a San José 1111 para ver cómo está", fue una de las frases más fuertes del diputado apuntada hacia el sector del peronismo que encabeza Axel Kicillof, quien no estuvo presente.
Ante una multitud que los organizadores estimaron en alrededor de 15 mil personas, el diputado nacional reivindicó la figura de su madre, cuestionó a quienes hablan de unidad pero no se acercan a verla y dejó varios mensajes dirigidos a la interna del Partido Justicialista, especialmente hacia quienes buscan disputar el liderazgo de cara al futuro electoral.
“Está muy claro quién debe ser la conductora de este proceso”, afirmó Máximo Kirchner al referirse al rol de Cristina dentro del peronismo. En uno de los momentos más tensos de su discurso, apuntó contra dirigentes que, según planteó, reclaman unidad pero no acompañan a la exmandataria en su lugar de detención.
“Los que todos los días hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla a San José 1111 para ver cómo está”, lanzó, en una referencia interpretada dentro del espacio como una crítica a sectores del peronismo bonaerense que buscan construir una alternativa con mayor autonomía.
El legislador sostuvo además que “hay millones de argentinos que quieren votar a Cristina y no pueden” y afirmó que parte de la discusión interna del partido pasa por definir si el peronismo mantiene la identidad asociada al liderazgo de la expresidenta o busca una nueva etapa.
“El problema es que hay dirigentes que ven al peronismo como un vehículo de acceso al poder y no como una doctrina que pone al pueblo de pie”, señaló. En esa línea, cuestionó a quienes, según su mirada, comenzaron a poner en duda la conducción de Cristina una vez que quedó detenida.
“Cuando estaba libre y se presentó a elecciones, nadie asomó la cabeza”, sostuvo.
Máximo también apuntó contra quienes dentro del espacio plantean que la figura de Cristina puede representar una dificultad electoral. “Si alguno piensa que esa mujer que le dio ocho años a la Argentina desde la presidencia resta votos, quisiera que me expliquen si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras en el Congreso nacional argentino”, afirmó.
Otro tramo de su discurso estuvo dirigido a los gobernadores peronistas que mantienen acuerdos con el Gobierno nacional. Sin mencionarlo como eje principal, cuestionó a mandatarios como Raúl Jalil, de Catamarca, por acompañar iniciativas impulsadas por la gestión de Javier Milei.
“No sostienen ni una unidad básica, no marchan ni organizan ninguna jornada solidaria”, criticó.
El diputado reivindicó además las decisiones tomadas por Cristina durante sus gobiernos, entre ellas la recuperación del sistema previsional, AySA e YPF, y la defensa de la política energética vinculada a Vaca Muerta. “Sabía cuál era su destino y aun así no la pudieron doblegar”, expresó.
Sin embargo, también habló de la necesidad de reconstruir la unidad del peronismo, aunque advirtió que debe ser una unidad con objetivos claros. “No sea que lleguemos otra vez al gobierno y alguien se coma los mocos y vayamos todo para atrás, terminando con un presidente aún peor que el actual”, sostuvo.
En otro mensaje dirigido a la discusión interna, afirmó: “Queremos tener una candidata y no candidatos por default”, una frase que volvió a ser interpretada como una referencia al gobernador bonaerense Axel Kicillof y a los sectores que buscan disputar la conducción del espacio.
El acto comenzó con la proyección de videos de apoyo a Cristina Kirchner y continuó con cánticos, banderas y consignas como “Vamos a volver”, además de la entonación del himno nacional y el aria Aurora. Luego del discurso, parte de la militancia se movilizó hacia San José 1111 para expresar su respaldo a la expresidenta.
Entre los presentes estuvieron intendentes bonaerenses como Federico Otermín, Mariel Fernández, Fernando Espinoza, Leonardo Nardini, Mayra Mendoza, Julio Zamora y Julián Álvarez, además de dirigentes nacionales como Juan Grabois, Jorge Capitanich, Guillermo Moreno y Martín Sabbatella.
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