El juego de cartas conocido como Casino, posiblemente tiene sus orígenes en el siglo XVII. Según la historia, se describen varios juegos similares en los primeros manuales en francés y en alemán, como Papillon y Callabra.
Es un juego de bazas que se originó en Inglaterra y se juega con baraja inglesa, de 52 naipes. En una partida de Casino pueden intervenir entre 2 y 4 jugadores. Es mejor jugarlo de a dos o de a cuatro en dos parejas.
El valor y el orden de las cartas es el siguiente, el as vale 1 punto; las otras cartas, del dos al diez, tienen el valor en puntos indicado por sus índices; en tanto que las figuras del Rey, Dama y Jack no tienen valor numérico.
Para comenzar una partida de Casino, el dador da dos cartas a su oponente, y deja en la mesa dos cartas descubiertas. Luego se da dos cartas para él y reparte otra ronda de cartas como en la primera. Cada jugador tendrá cuatro cartas en la mano y en la mesa habrá cuatro descubiertas. El dador deja el mazo a la derecha y comienza el juego. Después de jugadas estas manos, el dador da cuatro cartas a cada jugador, dos por vez, pero no pone ninguna en la mesa.
Se continúa de esta manera, el mismo dador da manos de cuatro cartas a cada uno, seis veces consecutivas, hasta que el mazo se termine, pero pone cartas en la mesa sólo en el comienzo. Cuando hay más de dos jugadores, cada uno recibe cuatro cartas en cada ronda, pero no se pone ninguna en la mesa antes de la primera ronda. Al dar las últimas cartas del mazo, el dador debe anunciar “última ronda”. El turno de dar se alterna, o pasa en sentido horario.
Comienza la mano el jugador a la izquierda del dador. Luego cada jugador debe jugar en su turno una carta de las que tiene hasta que se termine la mano. La carta jugada debe ser usada para: “descartarse”, si no puede o no quiere hacer cualquier otro juego, el jugador deja una carta descubierta en la mesa. Para “tomar”, todas las cartas en la mesa se pueden capturar, siempre que el jugador tenga una carta apropiada en su mano. Una figura puede ser capturada por otra de la misma clase.
“Construir”, cuando dos cartas cuyo total numérico es diez o menos, se pueden tomar con una carta igual a su total. “Duplicar”, es cuando cualquier construcción se puede duplicar hasta el alcance de cartas disponibles. “Aumentar una construcción”, cuando una carta puede ser agregada a una construcción elevando el índice de la carta necesaria para tomarla, siempre que la construcción sea única, de ningún modo duplicada; la carta agregada venga de la mano y no de la mesa.
Si no puede o no quiere hacer cualquier otro juego, el jugador deja una carta descubierta en la mesa. Cada jugador o pareja cuenta los puntos que ha ganado por las cartas que levantó. Los puntos a tener en cuenta son: Cartas (la mayoría de las 52 cartas), 3 puntos; Picas (la mayoría de las 13 picas), 1 punto; Gran Casino (el 10), 2 puntos; Pequeño Casino (el 2), 1 punto; y Ases (cada uno vale 1 punto), 4 puntos. Para cada jugador se guarda un total acumulativo, y el primero en llegar a 21 puntos gana el juego. El margen de victoria es la diferencia de los totales; no hay premios por juego. Si ambos llegan a 21 en la misma mano, los puntos se cuentan en el orden de precedencia dado anteriormente, “Cartas” primero, y el primero en llegar a 21 gana.
Los buenos jugadores retienen el conteo de las cartas y picas que cada jugador ha tomado. En general, juegan para ganar tantas cartas como sea posible hasta que los puntos se perfilen. Jugar un par, inclinarse por tomar con una pica, descartarse una que no sea pica. Sin embargo, la mayoría de los jugadores no hace un gran esfuerzo por recordar todas las otras cartas, pero trata de saber las últimas cuatro cartas del oponente tomando nota de las cartas sin pareja debido a la construcción.
Por ejemplo, un cuatro y un tres se toman con un siete; los índices tres, cuatro y siete están sin pareja. Si más tarde un cuatro y un dos se toman con un seis, el cuatro anterior tiene pareja, pero ahora las cartas sin pareja son el dos, tres, seis y siete. Cuando se reparte la mano final, todas las cartas sin pareja en la mesa o en su propia mano estarán en la mano del oponente.
Sin dudas, los juegos de naipes son los pasatiempos más antiguos del hombre.