Aseguró que "no me gusta decir que combatimos la droga, sino que tratamos de mitigar el flagelo desde la prevención y la asistencia".
Los casos se incrementan por temporada, pero recalcó que "lamentablemente se consume mucho más, la droga de entrada con los jóvenes es el alcohol con chicos de 12 a 13 años. Después viene el porrito por curiosidad, y otras sustancias más complejas".
Destacó que "el trabajo de campo es difícil", pero lo encaran con ganas y dentro de las disponibilidades. Y precisó: "Antes había en Avellaneda 3 zonas rojas importantes, hoy cada 3 manzanas entre 1 y 4 vendedores".
Sostuvo que "los casos cada vez son mas complejos, las familias están desmembradas, estamos asumiendo que hay tres generaciones de adictos". Para Sardi, "la deuda que tenemos es hacer una prevención educativa en escuelas, apuntamos a eso, estamos trabajando mucho con docentes que acercan casos y vamos a las escuelas. Me sentiría conforme si se hiciera masivamente y todos los días en varias escuelas".
El Instituto Municipal de Prevención de Adicciones de Avellaneda,
funciona de lunes a viernes de 8 a 16 en Estanislao Zeballos 2527, se
pueden hacer consultas al 4203-1243/0801 y 4205-5633.
El edificio tiene dos plantas, el servicio cuenta con 12 personas trabajando entre profesionales y empleados, pero con el tiempo faltará más espacio y colaboradores porque los problemas de adicciones aumentan cada día en el distrito donde ya no hay zonas rojas exclusivas. Los deliveries abundan.