En una interminable pretemporada que no hace más que minar de ansiedad cada entrenamiento, los jugadores del Tallarín siguen con los trabajos a la espera que tanta preparación pueda reflejarse en el juego.

Talleres de Remedios de Escalada transita con normalidad su pretemporada después de los problemas económicos ocasionados por la deuda de la AFA con los clubes del Ascenso, por lo que la premisa ahora es enfocarse pura y exclusivamente en los amistosos y en el orden táctico.

Uno de los baluartes del Albirrojo que se pone el overol para tratar de encaminar al equipo en la categoría es el defensor Enzo Baglivo, quien reconoció que se está poniendo “cada vez más exigente la preparación” y que no le aflojarán “hasta que hayan cumplido con las metas” en este semestre en la Primera B Metropolitana.

Un compromiso de pretemporada

Por fuera de las ganas de volver a competir de una vez tras un largo período de receso, está la sensación de que tanta preparación deberá dar sus frutos. Los amistosos, las exigentes doble jornadas de entrenamiento y los incesantes trabajos físicos bajo el sol tienen un sólo objetivo: que Talleres vuelva a ser un equipo con hambre de protagonismo es la categoría.

En este sentido, el central manifestó: “La verdad que es una pretemporada larguísima, pero bueno por suerte estamos metiendo buenos trabajos y preparándonos bien, con mucha responsabilidad y predisposición”.

Además, sobre la ansiedad del inicio del torneo, destacó: “Lógicamente que existe la expectativa, hay una linda sensación porque queremos revertir la imagen de la primera rueda y tengo confianza en que lo lograremos”.

Pero para poder superar los escollos que propondrán los rivales, saben que tiene que anteponerse a algunas complicaciones que tuvieron puertas adentro, en la intimidad del plantel. Por eso, Baglivo admitió que está en un buen momento desde lo personal en el equipo y que ya superó esa etapa donde las tarjetas rojas lo perseguían. “Gracias a Dios me siento muy bien, hoy en día soy muy optimista con mi futuro porque me esfuerzo mucho para mejorar y en este año voy a darlo todo para que se cumplan los objetivos personales y grupales, sin premura”, confió.

En ese marco, develó el mensaje del entrenador Daniel Vicentín: “La palabra del técnico fue muy clara y conciso: vamos a ir partido a partido, sin ponernos objetivos largos. Son finales”.

Sobre los refuerzos de jerarquía que han llegado, valoró: “La verdad que tanto Fioretto, como Altamirano y Romero, además de ser grandes jugadores, son buenos compañeros. Se adaptaron de la mejor manera”.

Por último, dentro de la coyuntura que afecta al fútbol en general, no hizo caso omiso a la grave situación financiera del Ascenso y aseguró: “Se está poniendo muy complicada, la demora ya es mucha, y no queda otra que esperar y prepararse para el torneo, que algún día empezará”.

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