Cuando el cineasta de Villa Corina, Néstor Saracho, filmó sus Crónicas Emergentes en los pasillos del Hospital Presidente Perón de Avellaneda, entre fines de 2013 y mediados de 2014 -material editado a principios de 2015-, estaba convencido de que había valido la pena y el cortometraje tendría un reconocimiento.
Así, fue presentado para el Festival Internacional Documentales de Santiago, Chile, donde compitió con otras 12 producciones de distintos países latinoamericanos y de Europa y logró la estatuilla a la Mejor Película, premio que incluyó un diploma y una recompensa en efectivo, además de cosechar la mayor cantidad de votos del público vía Internet.
Si bien Saracho se tenía mucha fe y lo manifestó antes de la partida -debió costearse el viaje a pulmón con eventos barriales-, aseguró a su regreso "cuando vi las películas de la competencia había un nivel muy bueno de contenidos y en el plano estético. Estaba claro que tenían recursos y las temáticas eran interesantes.
El corto argentino llamado El Cumpleaños de Darcy me gustó y otro llamado Vistas de dos chilenos, entendía que si esas ganaban estaba bien. Haber estado en Chile, ya era un premio para mí".
La premiación se realizó en el Centro Cultural Gabriela Mistral de Santiago de Chile, el domingo 27 de septiembre.
"Nadie me había dicho nada, estaba allí esperando el momento. El corto se pasó dos veces, en bloques de seis películas. Cuando pasaron un fotograma de mi trabajo antes de anunciarlo, allí me di cuenta que Crónicas Emergentes tenía un premio. Yo estaba filmando todo, como cuando salí de nuestro país la idea fue hacer un corto que se llamara El Festival. Ahora tengo que pensar qué hago con todo ese material".
Saracho, que reside en el complejo de monobloques de Corina, destacó que "cuando subí al escenario agradecí a los trabajadores del hospital Perón que participaron, a mis padres y a los pibes del Instituto de Cine de Avellaneda que me adentraron en el mundo del cine en la época de la toma del Instituto, sino, no existiría esta película".
Asimismo, recordó "el acompañamiento de la Clínica del Cine Documental, con Tomás Dotta e Ignacio Mallorens, que estuvieron en todo el proceso de confeccionar el cortometraje. Ellos me decían lo que podía hacer y quedaron 25 minutos de historias nocturnas del hospital. Ellos me dijeron tratá de que el edificio hable, y creo que lo hice en el corto".
Lo que viene Crónicas Emergentes participó por primera vez y en el marco internacional, no ingresó todavía en ningún
festival argentino aunque fue enviada a varios organizadores de los que se realizarán este año. Por lo pronto Saracho, sigue adelante con la promoción de su corto -se proyectaría en gremios estatales-, y su primer largometraje titulado Las Manos Recuperadas, en base a la empresas y fábricas que se transformaron en cooperativas luego de momentos de crisis donde sus trabajadores lucharon por mantener las fuentes trabajo. Dos de ellas de Avellaneda.
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