La nueva conquista del entrenador Gustavo Alfaro retomó la iniciativa de varios hinchas para armar su estatua. La ciudad continúa los festejos por un nuevo título
La espera, el desarrollo de la final y los momentos decisivos tuvieron en vilo a todo el barrio de Sarandí, el de Arsenal, actualmente el mejor representante deportivo de Avellaneda por los pergaminos logrados en los últimos años. Por eso, si bien muchos hinchas fueron a esperar a Aeroparque al plantel ayer por la noche, la verdadera fiesta será el viernes 25 de octubre, a las 20.15, cuando en el Viaducto, el Celeste y Rojo, como campeón de la Copa Argentina, espere a Gimnasia.


Era cuestión para el elenco que conduce Gustavo Alfaro de hacer historia en base a cábalas: el saco gris de Gustavo Alfaro y la virgencita de San Nicolás que protege el arco de Cristian Campestrini; o como cuando se jugó la final de la Supercopa contra Boca y el Arse se la llevó por penales. Ese conjunto, el joven surgido en la región, el que hace su historia en base a esfuerzos, resultados y un esquema de club y equipo que no se aparta del libreto y parece dar buenos resultados a la larga. Un equipo que nació bajo las sombras de los colosos de Avellaneda, de Racing e Independiente. Pero que ahora la realidad muestra otra cara. Hoy es otro el presente, el que representa al municipio es Arsenal de Sarandí.

Todo el color

Y en ese barrio de la pizzerías de la avenida Mitre, con su arroyo -en parte descubierto todavía-, su propio parque comercial, el legendario Viaducto ferroviario, la Costa con estirpe de vino de uva chinche, por suerte ya reconocido, y una laguna, se siguen juntando llaves viejas, manijas de puertas y cualquier articulo de bronce para hacerle una estatua al propio Alfaro, aunque el entrenador no quiere saber nada de eso, al menos, por ahora...