Lanús se despedirá de Ezeiza, donde realizó la dura pretemporada, con un cruce ante el Milrayitas, en doble compromiso, inicialmente con titulares y después con suplentes. Todavía no se mueve el mercado de pases.
Llegó el momento de mover la pelota para Lanús. Tras dos semanas de puro entrenamiento exigido a cargo del preparador físico Javier Valdecantos, es el turno de amistosos para el Granate, y el primer eslabón de esa cadena de cotejos antes del debut oficial, será mañana, cuando mida fuerzas con Los Andes, en el predio que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) posee en Ezeiza. De allí, sitio en el cual el equipo que conduce Guillermo Barros Schelotto realizó la dura pretemporada, se despedirá, justamente, con balón en pie.
Así la situación, el Mellizo podrá probar a los jugadores, con la expectativa de sumar minutos, pues, ya queda poco para lo que será el duelo con Caracas, en Venezuela, en la ida del repechaje de la Copa Libertadores, paso previo para arribar a la zona de grupos.
Ese compromiso, en condición de visitante, será trascendental para el futuro inmediato del elenco de la región, por lo cual, será vital afinar detalles previamente. Y el cruce con el Milrayitas será ese primer ensayo en el que plasmar alternativas.
Si bien no está definido el once inicial, se presume que la cabeza del grupo utilizará mayoría de habituales titulares, aunque luego habrá espacio para que los suplentes, como ocurre en este tipo de compromisos amistosos, salten al terreno un rato en un segundo choque.
Ante el conjunto de Lomas de Zamora será el duelo inicial, mientras que la semana tendrá otros obstáculos para el Granate. Es que, ya en la Fortaleza de Guidi y Arias, 48 horas después, se medirá con All Boys. El miércoles recibirá a la Selección Sub-20 de Chile y completará la grilla el viernes 24 de enero, ante Tigre. Mercado de pases
Y mientras la pelota se mueve, no ocurre lo mismo con el mercado de pases. En los últimos días se aguardaba por la llegada del defensor uruguayo Alejandro Silva, pero cuando se intuía que su arribo a Lanús era un hecho, todavía no hay nada cerrado y las horas pasan. Según la dirigencia del Granate, el panorama se asoma con cierta lentitud, aunque consideran que el refuerzo estará con el plantel a la brevedad.
Lo concreto es que el interés de Inter de Brasil dificultó lo que se consideraba allanado y ahora habrá que esperar para ver a la primera incorporación sellando su vínculo. Otra es la historia para Sebastián Blanco. Más como una ilusión que como una realidad, la posibilidad de que el ídolo vuelva a calzarse la camiseta grana se desvanece ante el impedimento contractual, ya que el volante tiene dos años por delante con el Metallist de Ucrania.i