Lanús emprendió los trabajos físicos más exigentes antes del inicio de la tanda de amistosos, algo que comenzará el próximo sábado. En el lapso de descanso se brindó la “Cena de campeones”.
Manos a la obra para Lanús en su segunda semana de máxima exigencia en la pretemporada que está desarrollando en el predio que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) posee en Ezeiza. Tras un descanso que incluyó festejo en la denominada "Cena de los campeones", evento que se realizó en el Polideportivo del club en la noche del sábado, a un mes de la consagración en la Copa Sudamericana, el equipo que conduce Guillermo Barros Schelotto retomó sus labores en un itinerario que decantará en duelos amistosos a disputarse desde el sábado 18 de enero hasta el viernes 24.
Sin grandes novedades en torno al mercado de pases, aunque a la expectativa de contar con refuerzos, el Granate apela a la paciencia previo al debut oficial cuando mida fuerzas con Caracas, en Venezuela, en el marco del cruce de ida del repechaje rumbo a la zona de grupos de la Copa Libertadores. En torno a los nombres por los que se aguarda por incorporar están en la palestra el defensor uruguayo Alejandro Silva -de último paso por Olimpia de Paraguay-, y el volante e ídolo de la entidad, Sebastián Blanco, que debe resolver su situación contractual con el Metallist de Ucrania.
Cabeza de grupo
Quien tomó la palabra es Barros Schelotto. El técnico, a sabiendas de un semestre complejo, fue concreto: "La idea es seguir trabajando para poder mejorar como equipo y ser ambiciosos en cada partido que nos toque jugar". En ese sentido, ponderó el haber sido campeón internacional. "Ganar la Sudamericana te da una inyección anímica y cierta inquietud de ver hasta dónde podemos llegar. Pero esa confianza hay que saber administrarla, no podemos subestimar un entrenamiento o algún rival", aseguró.