El plantel que conduce Marcelo Pascutti vuelve a las prácticas el 8 de enero y quiere revertir la imagen y dar pelea por meterse entre los de arriba, mientras en lo institucional crecen los cuestionamientos al presidente.
Este año 2013 resultó inolvidable para los hinchas del viejo Porvenir, pero por lo malo. Descendió a la última de las divisionales de AFA, luego de estar tan cerca de la máxima. Y la crisis futbolística profundizó los problemas internos, con el enfrentamiento entre el vitalicio presidente Enrique Merelas y muchos asociados, sobre todos los enrolados en agrupaciones opositoras.
Tras el ciclo de Marcelo Phillip, llegó Marcelo Pascutti, el hijo del Beto, quien con un par de resultados positivos parecía enderezar el barco, pero el rendimiento en el campo de juego siempre fue de regular para abajo.
Llegaron un par de refuerzos (el experimentado marcador central Lucas Vallejos y el mediocampista ofensivo Andrés Anca), pero la sangría en el plantel fue importante, entre aquellos que decidieron irse o los que no serán tenidos en cuenta.
La lista de los desvinculados está conformada por los arqueros Manuel Peralta Salinas, Angel Arboleda y Hernán Soria; los defensores Martín Pellegrino, José Ferras Díaz y Gonzalo Mosseso; los mediocampistas Alexis Leguizamón, Matías Vera y Lucas Otero y los delanteros Adrián Suárez y Leandro Testone. No obstante, otros podrían seguir el mismo camino.
En consecuencia, cuando el próximo miércoles 8, se reencuentren en el estadio, se estima, que muchos de los juveniles de la 4ta. División serán promovidos a Primera, a los efectos de ir completando los puestos vacantes en el plantel.