Tras caer en los penales ante Cambaceres, la delegación y allegados la pasaron mal en Ensenada al sufrir agresiones. Para dejar atrás este mal momento, que profundizó la mala racha como visitante, necesita ganar como local y seguir en puestos de ascenso.
Sin dudas, los últimos días fueron convulsionados en el fútbol de Talleres de Remedios de Escalada. La caída ante Berazategui, derivó en que el DT Rodrigo Bilbao manifestara su intención de renunciar (lo convencieron para continuar) y luego, pese a ser superior en el partido, no pasó del 0 a 0 y fue eliminado en los penales por Defensores de Cambaceres en la cuarta fase metropolitana de la Copa Argentina. Además, simpatizantes, dirigentes y jugadores fueron víctimas de hechos de violencia en Ensenada. Este lunes, a las 20.30 y con el arbitraje de Gastón Iglesias, el "rojo" recibe la visita de un Central Córdoba de Rosario, que viene cumpliendo una pésima campaña. Sin Abel Flegenal, expulsado en la derrota con Berazategui en la cancha de J.J. Urquiza, pero con la posible vuelta del "Puma" Nicolás Pizarro en la defensa, tras haber cumplido la suspensión, Talleres necesita sumar los tres puntos y conservar su lugar entre los que vienen clasificando para el reducido, pero también esperar algún tropiezo de los de arriba. Por otra parte, le cuerpo técnico aguarda por la plena recuperación del volante ofensivo Leandro Scornaienchi, quien arrastraba una contractura, pero entrena casi a la par de sus compañeros. En tanto, el que está descartado es el zaguero central Gustavo Campuzano, afectado por una molesta pubalgia.