El Granate demuestra su felicidad por la victoria sobre Godoy Cruz, ganando tranquilidad luego de la semana convulsionada por la salida conflictiva de Santiago Silva. “Todo esfuerzo da sus frutos”, afirmó Lucas Melano.
Satisfacción. Esa es la palabra que describe las sensaciones que atraviesan al plantel de Lanús luego de la goleada que le propinó a Godoy Cruz, en Mendoza, para sellar su segundo halago en el campeonato y estirar el invicto, colocándose, con 9 puntos, cerca de la vanguardia de la tabla de posiciones. Pero, más allá del triunfo, lo que más felicidad le brinda al Granate es la posibilidad de volver a sonreír de la mano de las conversiones al por mayor, con una figura estelar en la noche cuyana: Lucas Melano.
El delantero cordobés, autor de cuatro tantos, además de ser quien asistió a Jorge Ortiz para estampar su remate en la red al final de la etapa inicial, marcó el ritmo del partido y se mostró muy contento por la actuación personal y la del equipo de forma integral. Así lo dejó entrever al señalar que "todo el esfuerzo da sus frutos".
Escueto en sus palabras, pero notoriamente satisfecho por lo que significó su mejor labor a lo largo de 90 minutos, el atacante afirmó que la clave para retornar a la senda positiva, en la faceta individual estuvo en "el sacrificio constante para dar vuelta la historia". Es que el joven de 22 años llevaba 17 meses sin gritar, pues el último gol había sido en octubre de 2013, en la victoria por 3 a 2 sobre San Lorenzo en la Fortaleza de Guidi y Arias. Pasó todo 2014, complicado por las lesiones, y arribó a esta temporada con la ilusión de restablecerse. Y lo hizo, en grande.
"La realidad es que es la primera vez que me sucede esto. Lo máximo había sido anotar por duplicado. En este tiempo, hace rato que buscaba convertir y no se me daba. Por suerte se rompió la racha negativa", sostuvo. Y remarcó: "Fue una noche perfecta".
A su vez, el ex Belgrano puso en consideración su nueva función, ya que se movió con cierta libertad por el frente de ataque, siendo pilar en esa zona de la cancha ante la ausencia de Santiago Silva. "Me tengo que adaptar a lo que necesita el grupo y me pide el técnico", aclaró.
Lo concreto es que cumplió con creces. No sólo por su aporte en la red sino también por las definiciones, ya que cada tanto tuvo su cuota de jerarquía para dejar sin respuestas al arquero del Tomba. Y así lo destacó el propio protagonista: "Me sentí cómodo y por suerte se me dieron las cosas".
Por último, mira hacia el horizonte. Por delante está la sexta fecha del certamen, con Gimnasia de La Plata como rival de turno. Y, a sabiendas de la importancia de ese cotejo, pues Lanús buscará su primer triunfo como local, el delantero aclaró: "Esta victoria sobre Godoy Cruz fue una bisagra para nosotros. Era fundamental para demostrarnos que estamos bien. Ahora hay que mentalizarse para seguir de esta forma en el siguiente partido".
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