Se incorporan al Registro Nacional de Viñedos los 26 productores vitivinícolas de Avellaneda y Berisso, que en su conjunto explotan 23,8 hectáreas con un rinde promedio de 50 quintales por hectárea.
Los productores de Avellaneda del famoso Vino de La Costa obtuvieron los certificados del Instituto Nacional de Vitivinicultura y la habilitación para la elaboración del producto dentro de la categoría "Vino Regional". También, el logro fue de los viñateros de Berisso.

Así lo anunció la secretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carla Campos Bilbao, al encabezar un acto de entrega de aportes económicos y maquinaria de uso comunitario por más de 600.000 pesos para pequeños productores.

"Después de mucho trabajo, el INV reconoce al Vino de la Costa como un vino producido en la Argentina. Hoy el vino argentino está en Cuyo, en el NOA, en la Patagonia y también en el Conurbano bonaerense", destacó Bilbao.

Mediante la Resolución 23/13, el INV reconoce al Vino de la Costa como un producto regional típico, con identidad propia, que representa una alternativa de desarrollo para la población local generadora de fuentes de trabajo que mejoran las posibilidades de permanencia en el medio productivo, evitando el desarraigo.

Hasta hace unos días, cuando se firmó la Resolución, el INV no reconocía al Vino de la Costa dado que está producido en base a la variedad de vid vitis labrasca, popularmente conocida como "uva chinche"; sólo estaba permitida la elaboración de vino con la utilización de la vitis vinífera.

De esa manera, se incorporan al Registro Nacional de Viñedos los 26 productores vitivinícolas de Berisso y Avellaneda, que en su conjunto explotan 23,8 hectáreas con un rinde promedio de 50 quintales por hectárea.

Ese reconocimiento es el resultado del trabajo conjunto de los costeros de Sarandí y Dominico que insistieron ante la Presidencia de la Nación, la secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar, el municipio de Berisso, la Universidad Nacional de La Plata, entre otras instituciones, y se destacó "la participación fundamental de los propios viñateros y sus organizaciones".

Un relato

La zona próxima a la desembocadura del arroyo Sarandí, aguas abajo del Riachuelo, en Avellaneda, tuvo un medio natural semejante al que vieron los fundadores de la Ciudad de Buenos Aires. Entre el bosque de ribera se desarrollaron quintas de frutales y una actividad de producción de vino artesanal, cuyo sabor describió Haroldo Conti diciendo que "es el vino de la memoria y el vino del río, cuando uno siente ese golpecito amargo en el paladar, apenas un pellizco, se enciende por dentro y se torna memoria y río, barco vagabundo y mundo errante", destacó un relato de Antonio Brailovsky.

"Sorprende saber que la zona de quintas de la costa tenía una importante actividad recreativa, que allí estaba la playa en la que sus habitantes se bañaban en el Río de la Plata y que, cada año se celebraba en Avellaneda la Fiesta de la Vendimia con carrozas coloridas y elección de la reina", dijo en relator.