El viernes, tras el partido, el grupo se
quedó
encerrado en el vestuario durante una hora y sin la presencia de Juan
Carlos Zerrillo y su cuerpo técnico. "Sí, hicimos una autocrítica muy
grande. Está claro que ahora los objetivos cambiaron y se centran en un
corto plazo. Hay que ganar el sábado (va
desde las 11 con Sacachispas en
la Isla Maciel) para después pensar en otra cosa dentro de una historia
que es muy larga. En lo personal, ya me tocó vivir una racha muy mala
porque en Los Andes estuve
veintitrés partidos sin ganar. Hay que
ponerle el pecho", cerró Ruano.
De cara al partido que se viene, la cabeza
del grupo no podrá contar con Federico Bonassies, expulsado con roja
directa y reincidente, y también habrá que seguir la evolución del
delantero Ricardo Segundo, que se retiró con un golpe muy fuerte en su
tobillo izquierdo. Además, se presume que Zerrillo también podría
incluir un par de cambios tácticos.