En Escalada hay mucha preocupación, por una campaña muy alejada de la expectativa previa y fundamentalmente de la identidad futbolística que se tenía en los últimos tiempos. Va último en la tabla de posiciones y penúltimo en la de los promedios para la permanencia, hace seis partidos que no gana y encima tiene que enfrentar al sólido líder Deportivo Morón.
Un panorama complejo, pero también puede ser evaluado como la oportunidad para empezar a despejar, para iniciar un proceso que enderece el rumbo. Este lunes, a las 21, con el arbitraje de Paulo Vigliano y televisado en directo, el Albirrojo se medirá con el Gallo, en un duelo clave para los dirigidos por el “Polaco” Vicentín.
Sin Nahuel Fioretto, que aún debe una fecha de suspensión, y con algunos futbolistas que arrastran molestias físicas, como Mauro Marrone, Daniel Vega y Marcos Giménez, en duda, Talleres entrenó durante la semana en un complejo de la localidad de Canning y enfocado en este partido, que es tomado como la “gran chance”, en el contexto de “las 13 finales que restan”.
Como en la última fecha quedó libre, el cuerpo técnico aprovechó para “mover” a los jugadores y se armó un amistoso ante los suplentes de Almagro que no viajaron a Corrientes (donde el Tricolor le ganó 2 a 1 a Boca Unidos), donde se impuso 3 a 1, con dos goles de Eduardo Berón y el restante de Alejandro Lugones, además de un rendimiento aceptable.
Desde el plantel y cuerpo técnico se confía en una pronta recuperación, en dar el batacazo y derrotar a Morón para darle una alegría a sus hinchas (de local hace dos que no gana). También hacen hincapié en que con el 0 a 0 ante Colegiales se sumó el primer punto en condición de visitante, luego de 11 derrotas consecutivas.
Por otra parte, se cumplimentaron una serie de trabajos en el tercer tramo de construcción de la cabecera, que da a la cale Gaboto, que dejaron a la tribuna a poco de poder ser inaugurado y de esa manera que la cancha de Timote y Castro pasaría a contar con ubicaciones en sus cuatro costados.
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