La popular aplicación se convirtió en una herramienta clave para promocionar candidatos. La experiencia del país vecino, donde se invirtieron millones de dólares en el envío masivo de mensajes difamatorios, enciende la alarma ante un panorama similar de cara a las PASO y a las elecciones presidenciales de octubre

WhatsApp no es una herramienta para hacer política”. El contundente y claro mensaje fue emitido por Victoria Grand, vicepresidenta de la compañía de mensajería, quien resaltó que la aplicación no es una plataforma de difusión de contenidos ideológicos sino una de comunicación interpersonal.

Pero la realidad demuestra un panorama diferente. Este 11 de agosto se realizarán las PASO y las noticias falsas ya están circulando por miles de chats de la popular aplicación, pese a los intentos de la firma propiedad de Facebook para evitarlas.

Sin ir más lejos, muchas personas reportaron la recepción de mensajes que alertan sobre posibles modalidades de fraude en los comicios, pero todas las denuncias carecen de fundamentos de ningún tipo y solamente se limitan a decir que al momento de transmitir las actas de escrutinio habrá un software malicioso que cambiará los resultados.

“Las fake news lo que hacen es embarrar la cancha. Te pueden decir que tal candidato tiene hijos no reconocidos y los esconde, o que le pegó a su contrincante. Lo que tenemos que aprender es a desconfiar de todo. Tomar distancia. No necesariamente algo que se viralice tiene que ser cierto”, reflexionó Gustavo Buchinder, Presidente de Interact (Unión de Agencias Interactivas), en diálogo con POPULAR .

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Para evitar este tipo de acciones, WhatsApp implementó modificaciones para desalentar la desinformación: bajó de 20 a 5 el límite de personas a las que se les puede reenviar un mensaje y le notifica al remitente que no está frente a un contenido original, sino que el emisor lo copió de otra fuente.

De esta manera, quienes utilicen la aplicación para difundir información durante la campaña, deben hacerlo de manera artesanal (no automatizado) o encontrar la forma de gambetear los sistemas de inteligencia artificial que revisan los comportamientos de las cuentas para detectar y bloquear aquellas que violan las normas.

Por su parte, Ben Supple, gerente de Políticas Públicas de WhatsApp y de visita en Argentina para ajustar las medidas que tomará la plataforma para evitar en nuestro país los usos indebidos en esta campaña, explicó que la compañía bloquea “dos millones de cuentas por mes en todo el mundo” atendiendo a sus políticas de uso.

Pero, del lado del receptor, ¿existen herramientas o acciones para desenmascarar una fake news y no ser engañado?

No hay una forma estándar para descubrir cuándo se está frente a una noticia falsa. Este ejercicio lo debe hacer cada persona.

“En Brasil comenzaron a circular muchos mensajes y la gente no sabía de quién eran. Es decir, mensajes que a priori parecían que eran a favor de un candidato, pero en el fondo eran todo lo contrario. Desde mi lugar la gran sugerencia que puedo darle a los lectores es que no crean que los mensajes que parecen emitidos por una determinada personas, efectivamente fueron producidos por ese individuo. Sino que está la posibilidad de que en realidad fueron generados por cualquier otro. Posiblemente fueron generados para hacerle creer al público que ese candidato piensa de una determinada manera, pero en realidad lo hace de la forma opuesta. La gran sugerencia, aunque parezca obvio, es no creer en todo lo que se ve”, afirmó Buchinder.

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No hay chances de saber qué es verdad y qué es mentira. Ese es el gran juego que aparece. Las fake news son falsas porque son news. Entonces la gente no sabe cuánto hay de verdad y cuánto hay de mentira. Cuando ya alguien salió a decir que era mentira, ya todo el mundo se lo creyó previamente. Y cabe destacar que hay muchas personas que cuando creen que algo es verdadero, les cuesta mucho después ver que en realidad era falso”, agregó el especialista.

Por su parte, Ben Supple agregó que una buena forma de saber que el emisor es realmente el origen del mensaje es observar si en su estado aparece la leyenda “escribiendo” antes de recibir el texto.

“Todos vamos a recibir muchos mensajes. Lo más probable es que no haya persona en Argentina que no reciba mensajes vinculados con las próximas elecciones. Estamos en un mundo donde no está claro que es verdad y que es mentira. Por eso se hace tan difícil elegir. Hay que confiar mucho en la intuición de cada uno. Mi consejo es desconfiar de todos y no dar por sentado que el mensaje que a uno le llegó y que cree que es de un contacto, efectivamente sea elaborado por él”, concluyó Buchinder.

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