Siempre cuando lo comparaban con su compatriota Roger Federer respondía sonriente, pero con un poco de inquietud: "Yo soy el suizo al que le toca perder". Pero hace un tiempo que él se convirtió en un ganador. Con un desempeño superlativo en todos los partidos que afrontó en Australia, Stanislas Wawrinka llegó a la final por primera vez de un Grand Slam al derrotar al checo Tomas Berdych en un encuentro agotador por 6-3, 6-7 (1-7), 7-6 (7-3) y 7-6 (7-4).
Muchos ya comienzan a nombrarlo "Woowrinka". Es que desde que se instaló dentro de los top ten el 27 de mayo del año pasado, Stanislas no ha dejado de sorprender. Con una semifinal conseguida en el Abierto de los Estados Unidos y con su primera participación en la Copa Masters, ahora llega a la final de Australia.
Para el diestro fue un cotejo muy duro y parejo. Conectó cuatro dobles falta, apenas tres menos que su rival, quien logró tener 60 puntos ganadores y superó también en tres al suizo.
Así fue todo el partido hasta llegar al desempate del cuarto. Tomó ventaja de 3-0 rápido para impedirle encaminarse al checo.