Esta es la undécimas vez que el ex número uno del mundo se mete entre los cuatro mejores en La Catedral, donde ya se consagró siete veces, y la 40° oportunidad en que lo hace en un Grand Slam. Como si fuera poco, igualó el récord del estadounidense Jimmy Connors, de 84 victorias en este torneo. Números suficientes como para respetarlo un poco más y no dar pronósticos a la ligera.
"Fue un partido muy divertido ante uno de los mejores tenistas del circuito. Lo siento por él", dijo Federer apenas terminado el partido. "Físicamente y mentalmente me siento muy bien, estoy muy feliz", agregó.
Raonic, su próximo rival, se impuso al estadounidense Sam Querrey por 6-4, 7-5, 5-7 y 6-4 en dos horas y 31 minutos. "Será un encuentro muy complicado, pero lo bueno es que tengo un día y medio para descansar. Milos es un jugador que mejora cada día que pasa y estoy con ganas de enfrentarme con él", señaló Federer, de 34 años.