Romina es la dueña de este hermoso cachorro de un año y cuatro meses, que se llama Teo. “Llegó a mi casa cuando sólo tenía 40 días, y a los 2 meses y medio tuvo parvovirus, una enfermedad fea, pero pudo salir adelante gracias a los cuidados de la familia y de su veterinario”, nos cuenta Romina y agrega que “quedamos tan encariñados con él que lo llevamos de vacaciones con la familia. Ya es un integrante más de la casa y ahora está buscando una novia”.