"Me pueden hacer muchas acusaciones, de mentiroso, de que escondo algo, de traidor, pero no pueden acusar al memorándum. Usan mal la palabra 'questioning°, asustan a la gente, hablan de un tercer atentado", dijo el jefe del Palacio San Martín.
"Se reúnen 100 personas en el Museo del Holocausto, y le piden perdón al pueblo argentino por el canciller judío que tenemos. Están llevando esto a una carga de discriminación muy fuerte todos los que se oponen", agregó.
Asimismo, expresó su "preocupación" por la "manipulación de países que no quieren una solución diplomática con Irán y prefieren ir el enfrentamiento y a la guerra, y Argentina no está en esto".
Al volver sobre la defensa del acuerdo firmado con Irán, el canciller dijo que aunque no se logren las indagatorias de los imputados en Teherán o éstos se nieguen a declarar, "la causa sigue intacta, no vamos para atrás" y se preguntó: "¿Qué perdemos intentándolo?".
"Si no hay indagatorias, el mundo sabrá que Irán firmó algo que no cumplió y se agregará a la carga moral que ejercemos sobre Irán. Si se hace la indagatoria, aunque se nieguen a declarar, el juez vuelve y puede empezar un juicio acá", explicó.
En tanto, en diálogo con radio Mitre, el funcionario admitió que durante 2 años "hubo intentos de negociaciones con Irán, que no se llegaban a concretar nunca, y que no aceptábamos porque no estaba incluida la justicia argentina".
Al ser consultado sobre qué ocurriría en caso de que el juez Rodolfo Canicoba Corral pida las detenciones de los imputados iraníes tras una supuesta indagatoria, Timerman dijo: "Se va a Interpol y se pide la detención".
"Invadir, no vamos a invadir. Bombardear, no vamos a bombardear. No voy a poner una bomba debajo del coche de los imputados. Esta es la forma que tiene de actuar la Argentina, respetando la ley argentina y los derechos humanos", manifestó.