El pasado lunes 19 de enero nació Olivia, su primera hija, y ello marcó un quiebre en la vida de Gustavo Calvente, quien es pura felicidad, disfruta a la beba, sube fotos de su "princesita" a las redes sociales, y se define como un "papá baboso".
Pintita se adapta a los nuevos hábitos y colabora con su esposa Erica en un verano especial. "Es algo que no se puede explicar, ver nacer a tu hija no tiene precio. Es tranquila, come y nos deja dormir. Yo le cambio los pañales y todo", confiesa con entusiasmo el eficiente piloto a DIARIO POPULAR. "Más adelante, cuando todo se normalice, capaz que me tomo unos días para pasear con la familia", anticipa desde Pergamino antes de hablar de turf.
-Me fue muy bien, gané muchas carreras y clásicos, varios de ellos con Lenovo. Y en lo personal, la noticia de que iba a ser papá fue lo más lindo, te cambia la cabeza totalmente.