El potrillo Río Maggio, con la monta del jockey Eduardo Ortega Pavón, demolió a sus rivales en el Clásico Raúl y Raúl E. Chevalier (G2-1400 metros), en la pista de césped del hipódromo de San Isidro, afirmándose al tope del ranking de su generación tras haberse quedado con anterioridad con el Clásico Santiago Luro (G2-1200 metros) disputado hace un mes en Palermo.
El ganador, un hijo de Winning Prize, pagó un dividendo de $ 1,95 por boleto y empleó un tiempo de 1m 22s 89/100 para superar por 6 cuerpos a Full Golyat en una actuación descollante en la que dominó con claridad a partir de los 400 finales, abriéndose a media cancha y desplegando su clase a voluntad.
Fue la tercera victoria en cinco salidas a pista para el pupilo de Ricardo Cardón, que representa al stud NJB y fue criado en el Haras Comalal. Apunta a cosas mayores el nieto materno de Indygo Shiner, que corre en todos lados y no tendrá mayores dificultades para llegar a más distancia.
En el turno anterior se corrió el Clásico Eliseo Ramírez (G2-1400 metros), para potrancas de 2 años, en el que sorprendió De Marina (Treasure Beach) que fue muy bien conducida por el jockey José del Jesús Espinoza. La representante del Haras Pozo de Luna superó por dos largos a Full Orizaba, que inicio un curoso doblete jerárquico de segundos puestos para el Haras Gran Muñeca y el padrillo Full Mast. Nada mal, por cierto.
La pupila de Alfredo Gaitán Dassié, que abonó un dividendo de $ 7,30, vino en mitad de pelotón hasta que se largó a correr de lleno en los 350 para pasar de largo a unos 70 metros de la línea de sentencia.
De esta manera, De Marina mantuvo su invicto en dos presentaciones, ambas en San Isidro, y alcanzó su primer éxito dentro del terreno jerárquico. Gustó el modo en el que impuso condiciones en carrera en la que falló la gran favorita Sibenik, que finalizó en quinto lugar cuando prometía un magro sport de $ 1,60.