La mujer, de 65 años pagó 24.000 dólares para salvar del sacrificio y consumo a 360 perros y docenas de gatos
La polémica y la indignación ciudadana desatada en torno a este evento, ocasionó que la demanda de carne de perro decrezca, por lo que muchos comerciantes optaron por vender los animales a Xiaoyun, en lugar de sacrificarlos.
No obstante, las autoridades chinas rechazaron el plan de Yang para construir un refugio para perros en Yulin por lo que ella se ha visto obligada a establecer una casa de acogida temporal para canes en una carretera remota, desde donde transportará a los perros a su ciudad natal de Tianjin.
Yang refleja el descontento que sienten cada vez más millones de chinos, en un país donde se cree que al menos 30 millones de hogares tienen perros como mascota.
El Festival de Yulin comenzó a popularizarse en 1995, cuando los vendedores de una famosa calle de restaurantes de la ciudad colocaron carteles que decían: "Bienvenidos al festival de carne de perro", según explicó Wei Wanli, un empleado de la oficina veterinaria de Yulin. La costumbre tomó más fuerza desde 2009, cuando un plato con carne de perro ganó un festival gastronómico de la ciudad.